*Advierte el fondo que los saldos en cuentas corrientes no son negativos per se, dependen del contexto.
Gabriel L. Villalta
El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que los desequilibrios mundiales en cuenta corriente están creciendo nuevamente, revirtiendo la década de firme disminución tras la crisis financiara mundial (2008).
Y la historia apunta a un riesgo claro: “El aumento de los desequilibrios a menudo ha coincidido con un crecimiento concentrado y de baja calidad debido a dislocaciones sectoriales en los socios comerciales, y ha sido el preludio de crisis financieras o de reversiones abruptas de los flujos de capitales”. Y agregó: “El reciente avance de las políticas industriales y la proliferación de las restricciones al comercio obedecen a diversos motivos económicos y no económicos, pero suelen justificarse como necesarios para alcanzar el objetivo de reducir los desequilibrios en cuenta corriente.
Pero desde las perspectivas analítica y empírica no queda claro cómo estas políticas inciden en los saldos externos”. Sus análisis revelan que los aranceles mejoran la cuenta corriente solo en determinadas circunstancias, y sus efectos tienden a ser moderados e inciertos.
Para finalizar, el FMI destacó que, “los saldos en cuenta corriente positivos o negativos no son por naturaleza desfavorables, ya que podrían obedecer a factores estructurales, como el envejecimiento de la población. También es importante recordar que el indicador adecuado para evaluar los desequilibrios es el saldo global en cuenta corriente de un país frente al resto del mundo, no los saldos bilaterales o sectoriales”.






