*San Pablo de las Salinas es especial: perdió su municipalidad por la muerte de sus pobladores.
De la redacción
De los cerca de diez pueblos que buscan convertirse en municipios, algunos, como San Francisco Tlalcilalcalpan, hoy perteneciente a Almoloya de Juárez y a Zinacantepec; y Santa Catarina Ayotzingo, de Chalco, ya tuvieron esa categoría y por diversas razones la perdieron y fueron anexados a otras demarcaciones.
Sobresale por su singularidad el caso de San Pablo de las Salinas, perteneciente a Tultitlán, porque lucha por volverá obtener el rango de municipio, perdido por una letal pandemia sufrida.
De acuerdo con quienes encabezan la lucha para lograr ese objetivo, el ahora pueblo de Tultitlán fue elevado a la categoría de municipios en 1823 y mantuvo el rango por varias décadas, hasta que una epidemia, presumiblemente de viruela, diezmó a la población de todas las edades.
Sobrevivieron muy pocos vecinos y vecinas, y en esas condiciones demográficas no podían seguir siendo una demarcación con rango constitucional de municipalidad; es decir, la pandemia también afectó su vida institucional.
Por esta razón en 1865 desapareció como municipio, y San Pablo de las Salinas fue incorporado como un pueblo más al municipio de Tultepec, antes demarcación municipal limítrofe.
No obstante, por razones no explicada por los representantes de la lucha por la restitución de la jerarquía que tuvo, la pertenencia a Tultepec fue corta, puesto que tres años después, en 1868, sin consultar a la población, fue transferido a Tultitlán.
Las causales por la que San Pablo de las Salinas perdió su condición constitucional de municipio desaparecieron y en estos momentos el pueblo tiene 160 mil habitantes y, de acuerdo con los participantes en la lucha por la restitución del rango, no hay ninguna razón para que se le mantenga como un pueblo de Tultitlán y no se le restituya su rango de municipio.
En el caso de Santa Catarina Ayatzingo, fue municipio desde poco después de consumada la independencia de México, pero en 1894, en plena dictadura de Porfirio Díaz, fue incorporado a Chalco, cuyas autoridades no les resuelven sus problemas comunes, destacaron sus representantes.






