*El senador es el político más desprestigiado en Guerrero. *Lo consideran corrupto.
De la Corresponsalía
Acapulco, Gro.-El Partido Revolucionario Institucional (PRI) anticipó ya el nombre del senador plurinominal Manuel Añorve Baños como su carta fuerte para la candidatura para gobernador, prueba de su carencia de buenos cuadros aquí.
Sería la segunda ocasión en buscar el cargo, y de ser postulado tendrá asegurada otra derrota, de acuerdo con analistas políticos locales. “La intención del tricolor de volver a nominar a Añorve Baños representa el reconocimiento de la falta de buenos cuadros en el Estado”, comentó Israel Betancourt Palacios, académico y politólogo guerrerense.
“Dos factores le procuran el descrédito político al senador de lista. Y ambas desventajas son graves e incorregibles: su imagen de político corrupto y de desleal, traidor y mal agradecido”, sostuvo con claridad el entrevistado.
Recordó que Manuel Añorve Baños recibió un gran impulso en su carrera política de parte de su primo y paisano (ambos son de Ometepec), Ángel Aguirre Rivero, quien fue dos veces gobernador de la entidad.
Como alto funcionario del gobernador Rubén Figueroa Alcocer, “Aguirre, entonces priista, llevó de la mano la carrera de su pariente y lo condujo a la alcaldía de este puerto, al que gobernó muy mal, por cierto”, recalcó Betancourt Palacios.
Años después, cuando llegó el momento de que el PRI escogiera candidato a gobernador, Manuel Añorve Baños se distanció de su primo, que buscaba la postulación, y se refugió en un entonces superpoderoso Manlio Fabio Beltrones, para disputarle la nominación a quien lo había formado. Ambos fueron candidatos, pero Aguirre por el PRD, que triunfó.
“Esa determinación tomada le dio al priista la mala fama de traidor, un defecto que la población y los votantes no le perdonan a los políticos, como tampoco ahora le perdonan el ser corruptos. Y Añorve reúne ambos defectos a los ojos de los guerrerense, pero particularmente de los acapulqueños”, subrayó el politólogo.
Como si deliberadamente buscara robustecer la imagen de traidor, Añorve Baños abandonó a Beltrones Rivera cuando éste se confrontó con Alejandro Moreno Cárdenas “Alito”. El dirigente nacional del PRI, explicó el entrevistado, estaba en condiciones de ayudarlo políticamente y Manlio, no.
Por eso no dudo a volver a traicionar a cambio de la coordinación de un reducida bancada de senadoras y senadores priistas, pero sobre todo, por su ambición a ser candidato a gobernador, sin querer entender que no tiene ninguna posibilidad de ganar el cargo, por su imagen de político corrupto y traidor, insistió el académico de la Autónoma guerrerense.
Recordó que Morena tiene en el estado de Guerrero un gran respaldo popular, por lo que postule a quien postule, conservará la gubernatura, aun sin sus aliados PT y PVEM, como ocurrió en la anterior elección, que ambos presentaron a otro candidato y lo arrasó en las urnas Evelyn Salgado.






