*Ya tuvo antes una, pero desapareció cuando gobernaba Miguel de la Madrid Hurtado.
De la redacción
Por el volumen de su producción, México ocupa el séptimo lugar entre los países de mayor producción automotriz, pero inexplicablemente no tiene una marca propia de vehículos, como las tienen las seis naciones principales manufactureras del planeta.
Superan a México en número de vehículos producidos cada año China, Estados Unidos, Japón, India, Corea del Sur y Alemania, y todas lanzan al mercado marcas propias, lo cual no hace nuestro país, reveló la presidenta Claudia Sheinbaum.
Proporcionó la información durante el acto en que dentro de la conferencia “mañanera del pueblo” se presentó un video de los prototipos de la marca mexicana “Olinia”, que serán eléctricos y compactos.
También tendrá un precio accesible y bajo gasto de operación, según explicó Roberto Capuano Tripp, coordinador del equipo científico y técnico que se encargó del proyecto de la marca y que integran 80 personas con amplios conocimientos sobre el tema.
Con “Olinia”, cuya presentación física tendrá lugar el 7 de junio próximo, México tendrá su propia marca automotriz, y producirá en su primera etapa 20 mil unidades al año y 50 mil, en un plazo de 4 años, según se detalló. En unos 15 meses las unidades se lanzarán al mercado.
México tuvo marca de vehículos, cuando menos en un 60 por ciento. Era la que produjo los vehículos “Rambler”, con diversos tipos, entre los cuales uno, el “Rambler Classic” fue considerado oficialmente el “Auto del año” en 1962.
La producción nacional con marca propia terminó en los primeros años del régimen neoliberal, iniciado en el sexenio de Miguel de la Madrid, pero profundizado en sus respectivos gobiernos por Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo Ponce de León, pese a enemistarse estos dos.
De “Olinia”, el coordinador del proyecto destacó que el diseño y especialmente las dimensiones de los vehículos fueron decididos a partir de amplias consultas con la población sobre sus necesidades de movilidad en las ciudades.
También encontraron que esas exigencias son las mismas en los países latinoamericanos, y existen posibilidades de exportar más adelante estos vehículos que se moverán con baterías de hasta 8 años de vida útil, recargables hasta en enchufe de energía eléctrica de los hogares, con reúso para almacenar energía en hogares.






