*El trato noticioso de la captura de Jesús Corona contrastó en el del edil de Tequila.
De la redacción
Como si deliberadamente buscarán agravar su problema de falta de credibilidad, el poder fáctico mediático y el “sicariato” periodístico a su servicio le dieron otra vuelta de tuerca a ese descrédito, con el tratamiento dado a los casos Tequila, Jalisco y Cuautla, Morelos, cuyos presidentes municipales fueron capturados.
Jesús Corona Damián, alcalde de la demarcación morelense fue capturado a fines del pasado mes, por presuntos vínculos con la delincuencia organizada y ejecutar actos de extorsión como autoridad.
Fue postulado por los partidos Acción Nacional (PAN), Revolucionario Institucional (PRI) y el desaparecido de la Revolución Democrática (PRD), y anduvo prófugo varios días, hasta que los cuerpos de seguridad federales lo encontraron.
Extrañamente, Corona Damián estaba en la Colonia Costa Azul, del puerto de Acapulco, muy cerca de la Base Naval de la Secretaría de Marina, dependencia que forma parte del gabinete de seguridad que lo perseguía.
No obstante, su aprehensión por pertenecer a una banda criminal de la delincuencia organizada que opera en Morelos, fue difundida en los grandes medios informativos sin aludir a su militancia partidista.
Ocultaron que pertenece a los principales partidos de oposición. Para nada tocaron este aspecto de la situación. Y lo ocultaron deliberadamente, para no perjudicar la imagen del PAN y del PRI.
Procedieron en forma facciosa en el tratamiento del caso, que de acuerdo con un seguimiento de “El Espectador” y “La Noticiería”, contrastó radicalmente con la forma en que presentaron y comentaron la noticia de la detención de Diego Rivera Navarro, presidente municipal de Tequila, Jalisco.
En este acontecimiento todos los grandes medios informativos de circulación nacional, impresos, de radio y televisión y los conductores y comentaristas pusieron énfasis en la pertenencia partidista del gobernante municipal.
Destacaron principalmente su militancia en el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), partido gobernante en México y al cual esos medios y sus sicarios combaten desde diciembre del 2018.
Rivera Navarro presuntamente tenía vínculos con el “Cartel Jalisco Nueva Generación” (CJNG) y fue capturado 17 días antes de ser abatido por el Ejército Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, máximo dirigente de esa organización criminal.
El poder fáctico mediático no se cansó de difundir que Rivera Navarro fue postulado por el Movimiento de Regeneración Nacional y que era parte de la estructura delictiva que dirigía “El Mencho”.
Todo lo contrario hizo en el caso del alcalde de Cuautla, Morelos. A sus analistas políticos no se les “ocurrió” reflexionar sobre los partidos que postularon a Jesús Corona Damián. Los medios informativos actuaron en forma facciosa, peleados a muerte con la objetividad, imparcialidad y ética.






