*En broma, un vecino de Metepec dijo “que levante, pague y difunda una encuesta”.
De la redacción
La dirigencia nacional del Partido Acción Nacional (PAN) dejó solo, a su suerte, a su cuadro Fernando Flores Fernández, alcalde de Metepec. Reprobó su comportamiento del 4 de este mes, en un Club Deportivo privado del municipio.
No se quedó en eso, demandó de las autoridades mexiquenses competentes una investigación rigurosa del ingreso violento, con hombres armados a ese sitio del fraccionamiento La Asunción, donde encabezó al grupo armado, presuntamente a su servicio, que golpeó a un hombre, del cual no se conoce su identidad, ni los motivos del odio que le tiene el gobernante del “Pueblo Mágico”.
Flores Hernández difícilmente recuperará su carrera política ascendente después de lo ocurrido, porque su conducta fue reprobada por todo el municipio, el Estado y el país, dado que no había antecedente grabado de un acto protagonizado por un alcalde.
Su carrera política es corta, de apenas 5 años, cuando en el 2021 fue candidato a presidente municipal por el PAN y sus aliados, y frustró las aspiraciones reeleccionista de una exmilitante del PAN, incorporada a Morena, Gabriela Gamboa Sánchez. Triunfó con una amplia ventaja.
Ya en el cargo, a base de “encuestazos” costosos para el erario municipal, y con algunos logros sobredimensionados, propaganda pagada en medios locales y nacionales se ubicó en buena posición entre los alcaldes mexiquenses. Su eficacia en la difusión de avances, hizo comentar a un habitante de la cabecera municipal: “sería interesante que en estos momentos hiciera una encuesta sobre su persona y la publicara en los periódicos”.
Analistas de la política local destacaron que fue reprobable y posiblemente delictiva su conducta en el Club Deportivo La Asunción, pero que lo más delicado y preocupante es lo que denota ese comportamiento violento, más propio de los jefes de grupos criminales que de un funcionario de elección popular.
Mencionaron que el ahora emproblemado alcalde se convirtió en blanco de críticas severas hasta de su propio partido político, sin una sola voz que lo defienda, porque es indefendible lo que hizo.
Flores Fernández impulsaba desde ahora a un familiar cercanísimo para que lo relevara en el cargo; es decir, para la candidatura a la presidencia municipal del 2027 (el relevo en los gobiernos municipales se dará el primero de enero del 2028).
Él buscaba construir su candidatura para gobernador y confiaba en lograr el respaldo de los partidos de oposición, de acuerdo con lo informado a “El Espectador” por un funcionario municipal. Eso ahora parece imposible, con lo cual perjudicó a quien pretendía heredarle la alcaldía.
De acuerdo con lo que comentaron cuadros panistas, el más contento con los problemas de Fernando Flores Fernández es el senador Enrique Vargas del Villar, porque uno de sus competidores para la candidatura a gobernador de 2029 se neutralizó solo, y será un adversario interno menos.






