SERÍA INGENUO CREER QUE LA
CÍA NO ACTÚA EN MÉXICO
LO HACE EN PAÍSES UBICADOS A 12 MIL KILÓMETROS
DE WASHINGTON; Y TRABAJA CON AGENTES CRIOLLOS
Donald Trump es la peor desgracia que le pudo caer a los Estados Unidos, pero lo es también para el resto del mundo pues se trata de un personaje demencial, con el control del mayor arsenal nuclear del planeta, lo cual le permite decir y actuar en forma irresponsable, sin tener consecuencias negativas inmediatas.
Es un peligro para la economía, el comercio en lo particular, y lo más preocupante: para la paz mundial, de por sí frágil, y sin ningún organismo multilateral que lo frene, porque la Organización de la Naciones Unidas (ONU) no tiene una fuerza militar capaz de someter al marco jurídico internacional al esquizofrénico gobernante.
En este escenario preocupante, Donald Trump ha reforzado el papel de sus organismos de inteligencia, contrainteligencia, espionaje y contraespionaje; especialmente el de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), que desde siempre se ha dedicado a intervenir en todos los países y más acentuadamente en los de América Latina.
La captura en Bolivia de Fernando Cerimedo, agente de la CIA, según información de su expareja Nadia Beller, a quien mandó asesinar y para lo cual contrató sicarios al servicio de narcotraficantes, puso al descubierto las nuevas tareas de ese organismo especializado en desestabilizar gobiernos que no se someten a Estados Unidos.
Ahora interviene abiertamente en las campañas electorales en apoyo de candidatos ultraderechistas y en contra de abanderados de las fuerzas de izquierda, progresistas o simplemente nacionalistas, para lo cual utiliza medios informativos del país de que se trate y de otras naciones que, dinero mediante, ejecutan campañas de desprestigio contra adversarios de los candidatos impuestos por Estados Unidos, y más ahora con Donald Trump como presidente. En América Latina el gobernante estadounidense impuso a presidentes de varios países, que desde antes ya se habían sometido a sus designios.
La CIA tiene agentes especializados en campañas de desprestigio, y si lo hace en países como Sudáfrica o Afganistán, ubicados a más de diez mil kilómetros de Washington, sería ingenuo creer que no lo hace en México y también se pecaría de inocente si se piensa que no hay mexicanos reclutados por esa Agencia.
Periodistas han denunciado que la Agencia Central de Inteligencia estuvo reclutando informadores y analistas políticos profesionales en México, especialmente entre los de medios derechistas, convertidos ahora en opositores. Su tarea es desinformar y tratar de debilitar al gobierno y al partido en el poder, ello explicaría las campañas de desprestigio contra la presidenta Claudia Sheinbaum, su partido y la cuarta transformación.
Esas campañas utilizan información falsas, proporcionada por la CIA, y en ello son expertos Fernando Cericedo y su medio informativo digital “La Derecha Diario”, por lo que es necesario que se difunda esta situación, para conocimiento de los mexicanos.






