*Se trata de la hija de Heberto Castillo Martínez, quien fue una figura ciudadana prominente.
De la redacción
La senadora Laura Itzel Castillo, presidente de la directiva del Senado de la República a partir del lunes, carga como herencia una pesada carga familiar de lucha en favor de las mejores causas e intereses superiores del país. Su padre, el ingeniero Heberto Castillo Martínez, ya fallecido, fue uno de los más combativos, honestos y altamente calificado como profesional.
El ingeniero Castillo, ya fallecido, sufrió también críticas e injustos cuestionamientos desde la izquierda, porque lo consideraban “tibio” y no marxista, por que no proponía como objetivo de lucha el establecimiento del socialismo en México, imposible entonces y más ahora, con el gobierno de Trump, por los 3 mil 180 kilómetros de fronteras de México y Estados Unidos.
Muchos de sus críticos, radicales de izquerda, partidarios inclusive de la lucha armada para derrocar al régimen priístas, terminaron corrompidos y enriquecidos por los gobiernos de Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo Ponce de León y Vicenta Fox Quesada, mientras que el ingeniero Castillo, uno de los más prestigiados dirigentes de la organización de maestros participantes en el Movimiento Estudiantil de 1968, jamás traicionó sus principios.
Pocos combatientes de izquierda y al régimen sufrieron tanta represión y torturas, cárcel y persecución como el ingeniero Heberto Castillo, a quien debe mucho Morena y la cuarta transformación, porque aplica muchos de los objetivos estratégicos que él enarboló desde el PMT, considerado e su tiempo el mejor ingeniero calculista del país.
Sufrió también graves traiciones cuando trabajaba para construir el Partido Mexicano de los Trabajadores (PMT), por parte de quienes eran sus cercanos colaboradores: “Los Chuchos”, quienes abandonaron los trabajos organizativos del partido, y se vendieron a Luis Echeverría Álvarez y luego reaparecieron con abundante dinero para construir el Partido Socialista de los Trabajadores, lo que consiguieron ante de que se formara el PMT.
Herberto Castillo pudo volverse multimillonario con su invento de la “tridilosa”, tecnología que permitía construir viviendas con poca carga de materiales, lo que ahorraba costos de construcción y elevar la seguridad de las viviendas. No quiso venderla al gobierno echeverrista, en un admirable ejemplo de congruencia y honestidad personal, no vista en México.
Heberto Castillo fue el padre de la senadora Laura Itzel Castillo, lo que representa un gran compromiso con los ideales de aquél, de la auténtica izquierda y con lo que requiere en estos momentos el país.






