*Un sobrino político del Almirante se ha visto envuelto en escándalos de corrupción.
De la redacción
La oposición partidista y mediática se está dando vuelo con la aprehensión del vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, quien era director de la Aduana de Tampico y sobrino político del almirante Rafael Ojeda Durán, secretario de Marina en el sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador, cuando personal de alto rango de la SEMAR se hicieron cargo de las aduanas para erradicar la corrupción.
Farías Laguna figura en el grupo de 14 funcionarios de Aduanas y del SAT y empresarios que fueron detenidos por el denominado “huachicol fiscal”, que no es otra cosa más que la evasión parcial de los impuestos de importación, y que consistía o consiste en declarar que se importan productos de menor precio o por volúmenes inferiores a los reales, perpetrado en contubernio con funcionarios corruptos.
Los opositores al gobierno, especialmente al del exmandatario López Obrador, presentan este caso como prueba de que creció el robo de combustibles a Petróleos Mexicanos (PEMEX), en lugar de reducirse a niveles mínimo, como lo anunció en su momento el político tabasqueño, al presentar los resultados del combate al “huachicol”.
Ocultan deliberadamente que el llamado “huachicol fiscal” no constituye un daño patrimonial a Petróleos Mexicanos, sino a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y más concretamente al Sistema de Administración Tributaria (SAT), porque no se trata de robo de gasolinas o diésel, sino de la evasión parcial de impuestos que los importadores debían pagar por los combustibles importados de Estados Unidos en más del 90 por ciento del total, que hacían pasar por aditivos y reportar volúmenes menores.
La comentocracia sostiene ahora que desde el gobierno en general, no de funcionarios desleales y corruptos, se protegía el “huachicol” y minimizan el hecho de que la captura del grupo, que incluyó al vicealmirante Farías Laguna, cuatro marinos en activo más y uno de retiro, y tres empresarios importadores de combustibles, fue posible por la denuncia sobre irregularidades presentadas ante la Fiscalía General de la República (FGR) por el almirante secretario de la Marina, Rafael Ojeda Durán, en el sexenio de López Obrador.
No se protegió, sino que se denunció y combatió la corrupción, en la cual participaba el sobrino político del propio titular de la SEMAR, quien aportó mucho a la lucha contra la corrupción y mostró lealtad a las instituciones, al presidente López Obrador y al país, por encima de afectos familiares que tenía.
Farías Laguna y otros de los detenidos fueron recluidos en el penal de máxima seguridad del Altiplano, ubicado en Almoloya de Juárez, junto a las instalaciones de lo que fue o es el Colegio de Policía, que depende de la Secretaría de Seguridad del Estado de México (SSEM), a disposición de un juzgado de distrito en materia del fuero federal.






