*México será una de las sedes de la copa mundial que, por vez primera, tendrá sede en tres naciones.
Redacción
La selección nacional de fútbol mostró ligera mejoría en su empate a dos goles con su similar de Corea del Sur, comparado con el mal desempeño frente al representativo japonés, de la semana pasada, con el cual empató a dos tantos, pero no despejó dudas sobre sus escasas posibilidades de hacer un gran papel en el Mundial del próximo año, del cuál México será organizador junto con Estados Unidos y Canadá.
Corea del Sur es un equipo inferior al japonés, pero fue contundente en sus pocas llegadas al área de la portería defendida por el “Tala” Rangel. Sus dos goles fueron espectaculares, imparables, como lo fueron los de Raúl Jiméz, al minuto 21, para adelantarse en el marcador; y al 93, por conducto de Santiago Giménez, con el cual empató un partido que se creía perdido.
Corea del Sur fue un equipo muy ordenado en ese encuentro efectuado en Nashville, y ello se complementó con la ausencia de un buen juego de conjunto por parte de la selección mexicana, por lo que ésta generó pocas oportunidades de anotar, una de sus fallas desde hace tiempo, lo cual se explica por el simple hecho de que tiene pocos grandes jugadores.
La mayoria de los que alinearon, como quienes estuvieron en la banca, no tienen la jerarquía exigida en una competencia mundialista. Algunos, como Carlos Rodríguez, Marcel Ruiz, Diego Láynez, Ariel Altuna, Gallardo, entre otros, son jugadores para equipos, no para la selección, donde no rinden.
El seleccionado mexicano jugó un buen primer tiempo, pero en el segundo empeoró con los cambios que no aportaron y, en algunos casos, estorbaron. Debe reconocerse que le pusieron enjundia, aunque no eficacia a su participación, y eso preocupa, porque faltan 11 meses para el mundial, y el entrenador Javier Aguirre debe consolidar en tan corto tiempo a las nuevas figuras como Gilberto Mora, Erick Lira, Mateo Chávez y Rodrigo Huesca.
En los dos últimos dos partidos la selección no pudo ganarle a Japón y a Corea del Sur. En 180 minutos, más los tiempos agregados, sólo anotó dos goles, y más que por ineficacia de los delanteros, por la incapacidad para generar muchas oportunidades de gol. Y si esto pasa ante equipos que no son potencias mundiales, quedan pocas razones para el optimismo.






