*Se le acusa de operación con recursos de procedencia ilícita.
De la redacción
El mundo político estatal se sacudió esta tarde con la noticia de la detención de Isidro “N”, exdirigente estatal del PRI, líder de la Legislatura Local, exaspirante a la candidatura a gobernador de su entonces partido y dos veces miembro del gabinete estatal de Eruviel Ávila Villegas, además de dirigente unos meses del Partido Encuentro Social en la entidad.
Elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana federal (SSP) capturaron al político, en cumplimiento de una orden de aprehensión por el delito de operación con recursos de procedencia ilícita, relacionada con la compra en el 2013 de un edificio cuyo valor comercial fue de 70 millones de pesos (hay quien calculan la compra en 40 millones de pesos) y por depósitos en cuentas bancarias también por varios millones, cuyo origen lícito no ha acreditado.
Fue expulsado del PRI, pero lo reivindicó Eruviel Ávila Villegas, quein como gobernador lo hizo secretario de Asuntos Metropolitanos y de Transporte. El ahora cuadro del PVEM había sido su seguidor incondicional cuando Isidro “N” buscó la candidatura para gobernador, en competencia con Peña Nieto.
Trascendió que fue aprehendido poco antes de las 14 horas, en las inmediaciones de una tienda de conveniencia, de la colonia Nueva Santa María, de Toluca, cerca del municipio de Metepec, e internado en el penal de Santiaguito, en Almoloya de Juárez, a disposición del juez que libró la orden de aprehensión.
El político del norte del Estado fue hombre de absoluta confianza de Arturo Montiel Rojas, quien lo hizo líder estatal del tricolor, presidente de la Gran Comisión (hoy Junta de Coordinación Política), líder de los diputados locales priistas. Como representante partidista, Isidro “N” relanzó a su partido en una época en que había perdido militantes y simpatizantes. Lo fortaleció y eso lo proyectó inclusive como fuerte favorito para la candidatura a gobernador.
Cuentan los que saben que un problema que tuvo con la entonces esposa del gobernador Montiel Rojas canceló cualquier posibilidad de ganar la postulación, lo que fortaleció mucho a otro de los consentidos del mandatario, Enrique Peña Nieto, quien fue impuesto como abanderado, ya que el proceso electivo interno por consulta a la militancia se suspendió. Los participantes, entre éllos Carlos Hank Rhon, fueron obligados a renunciar a sus aspiraciones.
A Hank lo invitaron a participar en ese proceso interno del priismo mexiquense, pero ya avanzada la lucha interna le notificaron que no podía ser candidato porque no estaba oficialmente afiliado al PRI. Al final fue postulado Peña Nieto, quien desde la gubernatura construyó su candidatura presidencial, impulsado por Emilio Azcárraga Jean y su cadena nacional de televisión.
Isidro “N” tenía mucha ascendencia sobre el priismo estatal, y se le consideraban seguro candidato a la gubernatura, y el comentaba a los periodistas que buscaría ser el mejor mandatario de la entidad mexiquense, porque su meta era la presidencia de la República, justamente la ruta que siguió Peña Nieto, pero sin ser buen gobernante estatal, ni nacional.






