*El año pasado se gastó en quién sabe qué las prerrogativas y no pagó renta.
De la redacción
El Partido del Trabajo, uno de los más opuestos a la reducción de las prerrogativas, prevista en la iniciativa de reforma electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, fortaleció los argumentos de quienes respaldan y hasta exigen esa disminución, al mal usar esos fondos públicos el año pasado en el Estado de México.
Ese partido, aliado y usufructuario de la alta popularidad y respaldo electoral de Morena y de la cuarta transformación, fue desalojado del inmueble que tenía como sede estatal en esta capital mexiquense, por no haber cubierto las rentas mensuales.
En el 2025 recibió aproximadamente 90 millones de pesos, en un año que no fue electoral; es decir, el PT no se vio obligado a gastar en campañas de candidatos, ni en propaganda de los mismos. Aun así, no pagó el alquiler en cuestión.
Todos los fondos públicos recibidos del Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) con la denominación de prerrogativas fueron ejercidos en algo que nadie sabe, porque nadie vio en el territorio estatal a algún petista desarrollando tareas proselitistas u organizativas de comités municipales y seccionales.
Quien controló a la organización durante décadas en el Estado de México, el ahora diputado local Óscar González Yáñez, fue destituido como dirigente estatal por el liderazgo nacional, quien designó en su lugar al diputado Reginaldo Sandoval.
No hubo información oficial sobre esta decisión, pero trascendió que fue por la opacidad con que manejó los fondos de esa formación partidista. También le quitaron el manejo de los ingresos que tiene la fracción legislativa petista en el Congreso de la entidad, lo cual robusteció la creencia de que su defenestración fue por el control de las prerrogativas.
El impago de rentas, a pesar de esos cerca de 90 millones de pesos que le dio el IEEM, debilita la posición del PT, contraria a que se disminuyan los montos de las prerrogativas, porque evidencia que son desviadas hacía fines ajenos al financiamiento de actividades partidistas.
Además, se mostró como mal inquilino, porque fue desalojado del edificio al perder un juicio promovido por el dueño del inmueble que fue su sede, en el jardín de personas ilustres, ubicada en la Avenida Morelos, cerca de la sede de la Orquesta Sinfónica del Estado de México (OSEM).
Por mandamiento judicial personal sacó a la calle el mobiliario y otros bienes muebles del PT, en una situación pocas veces visto en los partidos políticos estatales, y que dejo claro que las prerrogativas son desviadas de sus fines.
No puede existir un gasto más prioritario para una organización política que el pago de renta de sus oficinas, porque desde algún parque, jardín o plaza pública no puede operar, pero además, como se dijo arriba, resta fuerza a la oposición del PT a su resistencia a que reduzcan las prerrogativas a los partidos, porque las desvían sus dirigentes en beneficio propio.






