*Ministros reciben a grupos de personas humildes, que demandan justicia.
De la redacción
En varias entrevistas con medios informativos, el ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Hugo Aguilar Ortiz, desestimó las versiones de quienes desde posiciones de ultraderecha y derecha sostienen que el máximo tribunal constitucional del país perdió su independencia.
Al contrario, sostuvo, ahora es cuando la Suprema Corte de Justicia de la Nación hace justicia a todos, incluyendo a quienes jamás habían sido escuchados y, menos, atendidos en sus reclamos por la Corte.
Aguilar Ortiz sostuvo que la mejor prueba de lo que dice es que todos los días acuden grupos a manifestarse frente a la sede de la SCJN, para pedir audiencias, los cuales son recibidos, escuchados y atendidos, lo cual no ocurría antes con la Corte, que era elitista y sólo tenían acceso a los ministros quienes disponían de mucho dinero e influencia.
Pero ahora atiende por igual a todos, porque se cumple lo de una Suprema Corte de Justicia de la Nación que se dedica a eso: hacer justicia, recalcó el primer presidente indígena del máximo tribunal constitucional de México.
Ahora se da la razón a quien la tenga, y no se convalidarán pruebas inventadas, ni las influencias, ni el dinero para obtener justicia, como lo saben los grupos humildes que se han acercado a la Corte, reiteró.
La SCJN estuvo secuestrada por los grandes intereses económicos corporativos y subordinada a poderes políticos, lo cual ya no ocurre, insistió el ministro presidente.
Y sabe de lo que habla, porque fue defensor de poblaciones indígenas, como parte del personal de instituciones dedicadas a la defensa de los pueblos originarios. Y como abogado acudía a la Corte y conoció y padeció en carne propia el desdén de integrantes del cuerpo de ministras y ministros.
Recalcó que contrariamente a lo que sostienen quienes eran influyentes y le hablaban de “tú” a ministras y ministros, ahora muchos problemas de varios años se han resuelto en breve por la apertura de la institución a quienes tienen justicia que reclamar y les asiste la razón.
Desde el prócer Benito Juárez ningún integrante de los pueblos indígenas había ocupado un asiento de ministro en la SCJN, hasta ahora que lo consiguió un abogado de la región mixteca de Oaxaca, lo que irrita sobre manera a quienes padecen un fuerte racismo y clasismo.
Tiene, además, el mérito de haber ganado la presidencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en una elección universal y directa; es decir, en las urna, con el voto de millones de electores.






