*La entidad sobre sale por concentrar el mayor número de casos en el país.
De la redacción
Chihuahua es el estado de mayor extensión territorial del país, pero su población es menor a una tercera parte de la mexiquense. Y antes de controlarse el brote de sarampión los contagios superaron los 4 mil.
Concentra todavía el 40 por ciento de las cifras de enfermos, y de los 29 fallecimientos registrados por la enfermedad, 21 ocurrieron en el territorio de esa entidad federativa fronteriza, en una situación grave.
Las autoridades sanitarias federales respondieron la pregunta que se hacían millones de mexicanos sobre las causas de este comportamiento del sarampión en Chihuahua, que en el resto del país no alcanza los seis mil casos todavía.
Y es que en Chihuahua hay grupos como los menonitas, que por razones religiosas se oponen a la vacunación. Mientras otros rechazan la inmunización simplemente por ignorancia o por creer de verdad que el gobierno busca controlar a la población por este medio.
Como ocurrió cuando la campaña de vacunación contra el Covid-19, todavía hay personas cerradas y ultraderechistas que aseveran sin sonrojarse, que se quiere introducir con la vacuna el “virus del comunismo”.
Esas posiciones costaron muertes evitables, porque hubo quienes les creyeron en la pandemia y le creen ahora en el caso de las vacunas contra el sarampión, como se comprobó en Chihuahua.
La aparición del sarampión en ese estado se habría contralado rápido, con la vacuna, pero la negativa de una parte de la población a inmunizarse permitió el avance del contagio, con el pago en vida y enfermos.
Ahora la población comprendida en las edades con mayor riesgo de contagio debe vacunarse. Y existen las vacunas suficientes, aunque hayan disminuido los sitios de aplicación y deba sacrificarse tiempo para ubicarlos y trasladarse a ellos.
En comparación con el agente de Covid-19, que se extingue en segundos después de ser expelido si no encuentra un cuerpo que lo albergue y un contagiado puede enfermar a cuatro, el sarampión -según las autoridades sanitarias- dura en condiciones de contagiar al menos dos horas y un paciente puede infectar hasta 18 personas más, por lo que es indispensable vacunarse, para no contraer el virus y romper la cadena de contagio.
La amarga lección dejada por el estado de Chihuahua debe aprovecharse y rechazarse las aseveraciones de los grupos antivacunas, a quienes en forma irresponsable no les importa poner en riesgo la vida de las personas.






