*En la campaña de desprestigio mienten sobre Segalmex, Cuba y AMLO.
Maximiliano Castillo R.
La ultraderecha empresarial, partidista y mediática ha fracasado en su campaña de desprestigio contra el partido en el poder, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, los vínculos México-Cuba y el exmandatario Andrés Manuel López Obrador.
Basan su campaña en mentiras desmentidas varias veces y revividas otras tantas. En los últimos días han revivido la corrupción en el programa Seguridad Alimentara Mexicana (SEGALMEX), que existió, pero ulraderechistas como el cubano Rubén Cortés, a quien conductores de noticieros como Joaquín López y José Cárdenas presentan sus declaraciones como la Biblia, miente descaradamente en cuanto al monto involucrado en esos actos de corrupción.
El cubano, furioso detractor del gobierno de su país, sostuvo que la corrupción de SEGALMEX alcanzó los 20 mil millones de pesos, lo cual es falso, puesto que el dictamen final de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) determinó el daño al erario por 2 mil 700 millones de pesos.
Esta última cifra es enorme, pero hay culpables presos, y en todo caso no está siquiera cercana a los 20 mil millones de pesos que difunde Rubén Cortes en esos noticieros que se difunden en todo el territorio nacional.
Otros miembros del “sicariato mediático” todos los días sostienen que el expresidente Andrés Manuel López Obrador sigue mandando en el país y que desde Palenque, Chiapas, donde vive, le ordena a la presidenta Sheinbaum Pardo lo que debe hacer como titular del Poder Ejecutivo Federal.
En su campaña de desprestigio no se preocupan por presentar siquiera un leve indicio de lo que dicen, pero sin ética, insisten en que López Obrador decide lo que debe hacer el gobierno federal.
Otra aseveración difundida es la de que el gobierno estadounidense le entregó a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo una lista de personajes relevantes del morenismo involucrados con los carteles de las drogas.
No importa que la mandataria en forma categórica califique de falsas esas versiones, ni reflexionan en que la gobernante tienen mucha credibilidad y confianza social, de la que carecen los sicarios mediáticos, no cesan sus mentiras.
Tampoco los detienen el hecho de que sus mentiras no tienen impacto entre los mexicanos, como lo prueban los altos índices de respaldo ciudadano que tiene la presidenta de la República, como lo prueban los resultados de las encuestas que publican los mismos diarios opositores donde ellos y ellas trabajan.
Otro ejemplo de constancia digna de mejor destino es el de la difusión de que Cuba debe muchos miles de millones de pesos a México por el petróleo que recibió a crédito. No les preocupa que las autoridades de Petróleos Mexicanos y la propia presidenta hayan informado que el gobierno de la isla no debe ni un peso. La cantaleta continúa.






