*Morena tiene 11 millones de militantes; los que lo desprestigian no llegan a 20.
De la corresponsalía
Acapulco, Gro.-La ultraderecha empresarial, partidista y mediática sostiene una campaña destinada a presentar a personajes como Gerardo Fernández Noroña, Adán Augusto López y Ricardo Monreal como ejemplos de lo que es Morena, destacó Edwin Acevedo Piza, investigador en ciencias sociales de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG).
Explicó que no milita, ni ha militado en los partidos de izquierda, pero reconoce y apoya los objetivos estratégicos de la cuarta transformación, dada la necesidad de atender a los numerosos sectores excluidos de los beneficios del desarrollo económico del país, desde siempre, pero mucho más durante los 36 años de gobierno neoliberales, de lo cual el mejor ejemplo es la región de la montaña de Guerrero, siempre abandonada; hoy con atención prioritaria de la federación..
Como investigador, apuntó, “es la primera ocasión en que la ultraderecha empresarial, partidista y mediática opositoras incluye en su estrategia presentar a morenistas cuestionables, como si se tratara de todo el morenismo y de todas y todos los mexicanos que apoyan a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Nunca intentaron arraigar la idea de que todos los priistas eran corruptos, porque no lo era ni siquiera la mayoría de la militancia, más bien eran víctimas también de sus correligionarios gobernantes corruptos”, aseveró Acevedo Piza.
Tampoco los medios informativos hicieron campaña para inducir la creencia de que todos los panistas se emborrachaban todos los días, como lo hacía el presidente surgido de sus filas, Felipe Calderón Hinojosa, como ahora lo hacen con relevantes personajes morenistas, los cuales no suman 20, en un padrón de militantes de 11 millones. “Tratan de desprestigiar a toda una organización”, abundó el entrevistado.
Los grandes medios informativos presentan a Gerardo Fernández Noroña (con sospechas desde hace 35 años de ser agente de la CIA) como ejemplo acabado de los cuadros y militantes de Morena, y con la misma intención hablan de Adán Augusto López y de Ricardo Monreal Ávila; y no se diga de los hijos del expresidente Andrés Manuel López Obrador, recalcó el académico e investigador acapulqueño.
Todos los gobiernos; sobre todo, cuando emprenden procesos transformadores progresistas no sólo encuentran resistencia de los sectores privilegiados, y esa oposición es mayor en la medida en que los cambios son más profundos, sino también enfrentan estrategias que incluye la minimización de los avances y la exageración e invención de las fallas.
“No obstante, la ultraderecha nunca había tratado de convencer a los electores de que toda la militancia del partido en el poder es como sus malos cuadros importantes, como lo hace ahora, lo que es una novedad no percibida por la sociedad”, concluyó.






