*El equipo del republicano no calculó bien los alcances, retos y complicaciones de la decisión.
De la redacción
Se han cumplido dos semanas desde que los Estados Unidos de Norteamérica e Israel lanzaran una guerra no provocada contra la república islámica de Irán, sin que al momento esté claro cuál ha sido la ganacia para el pueblo norteamericano.
Desde el inicio de la ofensiva, el presidente Donald Trump mencionó, entre otros, el objetivo de un cambio de régimen en la nación persa; sin embargo y pese al asesinato de altos líderes iraníes incluido el Ayatola, esa meta se ve todavía muy lejos de alcanzar en el mediano y largo plazo (imposible en el corto; es decir, en las semanas que prometió Trump que diraría la guerra).
Mientras tanto, los precios de petróleo han visto una fuerte alzada que aún no se reflejan del todo en la economía de los ciudadanos del mundo gracias, en parte, a la existencia de reservas en diversas naciones para hacer frente a escenarios como el actual.
No obstante, este no es un escenario cualquiera y pese a que las estrategias decontrol de precio del crudo contemplan los conflictos b3licos en medio oriente, una zona caracterizada por los mismos, la guerra relámpago que planeaban Netanyahu y Trump fracasó, y esa es la realidad.
El problema es que la industria petrolera norteamericana está previendo grandes ganacias a mediano y largo plazo en caso de que continue el conflicto, y es un favtor que parece estar motivando también a Trump.
Es decir, podría resultarle más negocio mantener la guerra, con ganancias tanto para la industria armamentista como para el complejo militar que aferrarse a derrotar totalmente a un régimem que ha demostrado ser más fuerte de lo pensado.
Lo anterior sólo deja como opción elnhartazgo del pueblo norteamericano, único actor que puede frenar la política criminal de guerra de su presidente, pero no se ven muestras de que esa situación se presente por razones morales, la esperanza sería que suceda cuando esta guerra afecte seriamente sus bolsillos.
Aunque para dicho escenario es probable que ya existan medidas de contención, y de acuerdo con analistas podrían incluir apoyos sociales y medidas populistas, pero todo dependerá de las ganancias esperadas en estos nuevos tiempos.






