*Partidos deben rendir cuentas de las prerrogativas, no apropiárselas los dirigentes.
De la redacción
El liderazgo del país envejeció, y en esas condiciones, carece de la visión necesaria para actuar con eficacia en las actuales condiciones políticas, económicas y sociales. “La mayoría de los líderes tienen cerca o más de 70 años, y se formaron para operar en otra época, lo cual es un problema”, aseveró el politólogo Juan Carlos Villarreal.
“México no tiene los liderazgos que exigen los retos, los desafíos del México actual, distinta de las de hace 50 ó 40 años. Y es culpa de los partidos que no formaron nuevos cuadros, y de los líderes que se aferran a sus posiciones y no permiten el paso a nuevos políticos, con la formación y visión que se requieren”, subrayó.
Esos mismos liderazgos en los partidos e instituciones no dejan crecer a nuevos políticos o funcionarios. Se enquistaron en sus posiciones de poder, causando un doble daño, por su obsolecencia y por impedir el surgimiento de nuevos liderazgos y visiones de la gestión pública, subrayó el especialista en el tema, con experiencia en temas electorales, dado que fue consejero del IEEM.
Sobre el mismo tema, Leoncio Mata Zárate, colaborador de este medio informativo, coincidió en esa apreciación, y agregó que lo más preocupante es el caso del partido gobernante, pues “estamos presenciando comportamientos pre-modernos, como el del nepotismo y el ejercicio patrimonialista del poder y de los espacios políticos”, advirtió el también académico.
Al interior de Morena algunos personajes conocidos no están de acuerdo con el fin del nepotismo y de la reelección, de ello los ejemplos más claros son el diputado federal Ricardo Monreal Ávila, quien estuvo empeñado en que su hermano Saúl fuera gobernador de Zacatecas, como lo fue él y en estos momentos lo es su consanguíneo David. Al final desistió, pero el intento se registró.
Igual es la situación del senador guerrerense Félix Salgado Macedonio, quien “no renuncia a su objetivo de relevar en la gubernatura de su estado a su hija Evelyn, lo que no deberá tener cabida en una formación partidista que lucha, o se supone que lucha por la transformación”, abundó Mata Zárate.
Mencionó también el caso del gobernador de San Luis Potosí, que quiere heredarle el cargo a su esposa, y se refirió a casos locales, como los hermanos Zepeda Hernández, del Movimiento Ciudadano, que son diputados locales; y el senador panista Enrique Vargas del Villar, quien heredó la alcaldía de Huixquilucan a su esposa Romina Contreras. “Y no son los únicos casos”, resaltó.
Juan Carlos Villarreal sostuvo que los actuales liderazgos no tienen la formación política, ideológica y cultural que exigen estos tiempos, porque se formaron para otra época, cuando inclusive había sólo cuatro partidos.
Sobre la reforma electoral anunciada, se mostró a favor de las prerrogativas a los partidos, pero con rigurosa rendición de cuentas, para que esos fondos se apliquen al trabajo partidista, no al enriquecimiento de los dirigentes, porque las organizaciones políticas no deben ser negocio particular.
Consideró necesarias las prerrogativas, pero reconoció que Morena conquistó la presidencia de la República con muy poco dinero, “lo cual indica que no solo con mucho dinero se ganan elecciones; en el ejemplo contrario, el PRI, perdió el poder en 2018 a pesar de disponer de grandes sumas de prerrogativas”, concluyó.






