COORDENADAS POLÍTICAS
MACARIO LOZANO R.
TRUMP INSULTA A SUS SOCIOS DE LA OTAN, LES ADVIERTE QUE YA
NO LOS PROTEGERÁ Y QUE ELLOS ABRAN EL ESTRECHO DE ORMUZ
En otra de sus ya clásicas patanerías, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump regañó a sus socios europeos de la OTAN, por no haber participado en la guerra contra Irán, y les advirtió que ya no los defenderá, que ellos deben aprender a defenderse por sí mismos, porque no estuvieron disponibles para unirse a la guerra contra el país islámico, atacado por Estados Unidos e Israel desde hace más de un mes, en cuyos bombardeos asesinaron a 165 niñas de un plantel escolar destruido.
Les dijo que si quieren petróleo, que se lo compren a Estados Unidos, que tiene de sobra o que se armen de valor y coraje y vayan y abran el Estrecho de Ormuz, porque su país no está interesado en hacerlo, pues no está expuesto (no depende) del crudo del golfo pérsico, como los europeos, por lo cual deben ir por ese petróleo, previa liberación del paso de Ormuz, pues no quisieron participar en “la decapitación” de Irán: “Encuentren un poco de coraje tardío y vayan al Estrecho y TOMÉNLO” (así lo escribió, en mayúsculas en inglés).
En una de sus redes sociales, Donald Trump se refirió a todos sus socios europeos, en plural, pero únicamente mencionó literalmente al “Reino Unido”, y se expresó con desprecio de los mismos a quienes hace poco calificó de cobardes y advirtió que no contarán más con la protección de Estados Unidos que -según el mandatario estadounidense- siempre los defendió y ahora ellos no estuvieron cuando se necesitaban en la guerra contra Irán.
También les aseveró que el trabajo complejo ya está hecho por Estados Unidos, por lo que ahora deben encargarse de abrir el Estrecho de Ormuz, para obtener petróleo, porque lo necesitan y ahí está, pero no puede salir por el bloqueo. En su esquizofrenia, Trump no reconoce que si sus socios europeos tienen problemas de abasto de petróleo se generó porque Estados Unidos e Israel atacaron a Irán, asesinaron al máximo líder religioso, el ayatola Ala Jamenei y destruyeron infraestructura de servicios y habitacional, por ello la nación atacada cerró el ahora más conocido Estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20 por ciento del petróleo que se consume en el mundo.
Con la nueva andanada de ataques verbales a sus socios de la OTAN, Trump está generado un clima adverso en las relaciones entre esos países de Europa y la potencia de América del norte, pero eso no le importa, ni que sus numerosos y graves errores le hayan desplomado el respaldo popular al 36 por ciento, después de que no hace muchos meses tenía el 44. El apoyo es el más bajo que han tenido los últimos cuatro mandatarios estadounidenses, incluido su odiado enemigo político, Joe Biden.
Ya con esos números, sería una gran sorpresa si no pierde la Asamblea de Representantes en noviembre, porque los analistas en el tema advertían desde antes que su partido, el Republicano, podría perder su mayoría, y con ello el arbitrario, prepotente y neonazi gobernante estará en riesgos de ser obligado a dejar el cargo por los congresistas No lo quiere ya el 64 por ciento de los estadounidenses, y esa pérdida de respaldo interno tiene correspondencia y se expresa en el apoyo internacional.
A Donald Trump sólo lo idolatran el genocida Benjamín Netanyahu, de Israel; y el ultraderechista presidente argentino Javier Milei. También le obedecen gobernantes latinoamericanos, cuyos países en conjunto representan el 24 por ciento del producto interno bruto (PIB) de América Latina y el Caribe; es decir, su peso económico global es poco, de acuerdo con especialistas en temas económicos de esta subregión del continente americano.
Los insultos a los jefes de Estado del Reino Unido, Francia, Italia, España, Alemania y de los otros países de la OTAN llevan a preguntar qué trato les espera a los mandatarios de los países pobres de América Latina y El Caribe que se arrodillan ante el multimillonario jefe de Estado de la primera potencia económica y militar del mundo, de lo cual les dio un adelanto al hablar mal del idioma español en una reunión que tuvieron con Trump en la capital estadounidense.




