*Arbitrariedad en el transporte legal; gansterismo en el ilegal y extorsión en ambos.
De la redacción
(Primera parte)
El gobierno y la población mexiquenses tienen en el transporte de pasajeros y carga, y en su movilidad, una larga serie de graves problemas, tanto por parte del transporte concesionado como del ilegal, los cuales detonan otros muy delicados, según un análisis del tema.
La transportación de carga padece igualmente extorsión policiaca en municipios mexiquenses del Valle de México y robo de la mercancía en las autopistas que cruzan el territorio estatal, a lo cual se agregan las arbitrariedades y abusos de dueños de grúas y “corralones”, donde guardan los vehículos abandonados y vacíos.
Además de la pérdida de la carga, los transportistas deben cubrir hasta 90 mil pesos por arrastre y “corralón”, en una especie de secuestro de las unidades, porque si no se cubre el cobro arbitrario, la cuenta sigue subiendo, de acuerdo con declaraciones de voceros de transportistas en los bloqueos carreteros para demandar seguridad para sus camiones y carga, fin a las extorsiones policiacas y a los abusos de las empresas de grúas y “corralones”.
En el transporte de pasajeros operan cientos de miles de unidades irregulares; es decir, sin concesiones, prestando el servicio en forma ilegal, cuyos dueños, de acuerdo con revelaciones de éstos, les pagan a autoridades y a bandas criminales de extorsionadores, para poder trabajar.
Otro problema denunciado son los asaltos de pasajeros a bordo de las unidades, sean concesionadas o irregulares, por parte de grupos criminales, que ni siquiera necesitan de infraestructura delictiva para operar, porque les basta un arma de fuego para intimidar a sus víctimas.
El transporte de carga padece pérdidas millonarias cada mes por los robos, delito que detona y hace florecer otros, como el del mercado de mercancía robada. Y los delincuentes ya no se limitan al robo de productos fáciles de manejar, sino también abarcan materiales para la construcción, como varilla, cemento, mortero y alambrón, que no solo por su volumen y naturaleza, sino también por el precio son mucho más difíciles de comercializar de manera informal.
Los transportistas entrevistados, quienes pidieron omitir sus nombres para evitar correr peligros frente a las organizaciones criminales, dieron a conocer que el sector informal de la actividad es dominado por verdaderos gansters, y no pocos tienen vínculos o son dueños de grúas y “corralones”.
Estos problemas datan de varias décadas, y continúan ahora con el gobierno estatal izquierdista de Morena, cuyo anterior secretario de Movilidad, Daniel Sibaja González, fue destituido con demora, pues desde principio de 2025 los transportistas concesionados demandaban su renuncia, por no resolver estos problemas y estar “más interesado en trabajar para las ambiciones de poder de Marcelo Ebrard”, según recordaron los entrevistados.






