*Pese a la política norteamericana de proteccionismo, la inercia globalizadora se ha mantenido.
Gabriel L. Villalta
La Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) declaró que la globalización no está muerta, solo se encuentra en un proceso de reconfiguración.
De acuerdo con la organización de los llamados “países ricos”, entre los cuales se incluye a México, la pandemia de COVID-19, las tenciones geopolíticas y prioridades políticas divergentes han alimentado la idea de que la globalización está en retroceso; sin embargo, indicadores clave como el “Trade in Value-Added (TiVA)” -muestra la proporción de valor añadido por cada país en la producción de bienes y servicios que son consumidos a nivel mundial- cuentan otra historia.
Si bien es cierto que la pandemia fue una gran disrupción, sus efectos en la globalización fueron en su mayoría temporales. Para 2022, el valor foráneo añadido a las exportaciones en los países miembros de la OCDE no solo se recuperó, sino alcanzó su mayor nivel desde 1995, en un nivel cercano al 30.4%, indicó.
Proyecciones para 2023 y 2024 apuntan a que la integración global se estabilizó es este nivel históricamente alto.






