*En 9 meses detuvieron en México a 25 mil 255 delincuentes peligrosos.
De la redacción
En un estilo derivado de su esquizofrenia, Donald Trump sostuvo hace poco que las autoridades mexicanas están pasmadas y tienen miedo a la delincuencia organizada, por lo cual no actúan en su contra.
Trump no percibe que “ninguna administración anterior ni la suya han hecho nada para combatir a sus narcotraficantes y grandes lavadores de dinero, especialmente su capital financiero”, sostuvo Arnulfo Villanueva Segura, estudioso del tema.
El capital financiero es ahora el motor de la economía estadounidense, y ya no la producción fabril, como lo fue desde que terminó la Segunda Guerra Mundial, de la que Estados Unidos salió muy fortalecido.
Dicha modalidad financiera, propia de la nueva fase del capitalismo mundial, tiene capacidad para “blanquear” dinero proveniente de la venta de drogas al menudeo en Estados Unidos y en los países desarrollados, donde las de diseño y naturales alcanzan precios muchas veces mayores a como las venden las organizaciones delictivas latinas, “en la misma lógica de las relaciones subordinadas y de explotación que rigen también en las actividades criminales”, abundó Villanueva Segura.
“Por temor al poder del capital financiero -verdadero capo de capos del narcotráfico en el mundo-, no hay acciones punitivas contra los delincuentes que distribuyen drogas y obtienen ganancias por 400 mil millones de dólares al año, de los cuales sólo 28 mil millones quedan en manos de los carteles criminales latinoamericanos”, reiteró.
El entrevistado examinó los datos estadísticos relacionados con el combate a la delincuencia organizada en México en los primeros nueve meses del sexenio de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
A partir de los resultados difundidos por las autoridades del país, no puede hablarse de pasmo o miedo de las autoridades mexicanas a los criminales. En esos 9 meses han sido capturados 25 mil 255 presuntos delincuentes, muchos de ellos identificados como objetivos prioritarios.
En ese período se decomisaron 13 mil 275 armas de grueso calibre, se destruyeron 188 laboratorios de drogas sintéticas y se incautaron cerca de 190 toneladas de diversas drogas, de las cuales 45 fueron de cocaína.
Donald Trump no puede reportar logros de esta magnitud en la lucha contra las drogas y sus narcotraficantes en su país. Ni siquiera le interesa identificar objetivos prioritarios del mundo criminal, para capturarlos, recalcó el entrevistado.
“Y si partimos del hecho de que el volumen de sustancias tóxicas ilegales incautado en América Latina es una parte menor de lo que ingresa y se comercializa ilegalmente en Estados Unidos, podemos inferir que el gobierno de Trump permite libremente la venta al menudeo y el “lavado de dinero” por parte del capital financiero global, cuyas matrices están en las grandes urbes estadounidenses y es el capo de capos de las drogas a escala planetaria”, concluyó Villanueva Segura.






