*La prohibición sin sanción carecerá de sentido, sostienen agricultores.
De la redacción
La prohibición de sembrar maíz transgénico en México ha sido una buena decisión, dado los efectos negativos en la salud que tiene el grano genéticamente modificado, pero debe irse más allá para hacer cumplir la norma.
Voceros de organizaciones de productores rurales, entre ellas, la Federación de Productores de Maíz del Estado de México (FPMEM), plantearon la conveniencia de aterrizar en lo local la prohibición del cultivo de transgénico.
En el Congreso mexiquense existe una iniciativa en ese sentido, y los portavoces de los agricultores explicaron que, además de los efectos en el organismo humano, el cereal transgénico pone en riesgo las especies criollas.
La entidad mexiquense es de las que más especies de maíz criollo tiene, por lo cual urge se legisle para sancionar la violación a las disposiciones de orden federal, porque de otra manera, no se podrá evitar el cultivo de maíz transgénico.
Acerca de si procede legislar en lo local para aplicar una ley federal, los entrevistados sostuvieron que es posible y conveniente, porque en los estados son distintas las condiciones de los maíces criollos.
La población en general sólo conoce los maíces criollos negros, rojos, morados, pintos, rosas y amarillos, pero de acuerdo con las organizaciones de agricultores del Estado, existen decenas de variedades.
Todas necesitan protegerse, para lo cual debe legislarse, porque sin sanciones severas, la prohibición quedara sólo como un enunciado en el papel, para ser acatada por quienes tengan voluntad.
De lo que se trata, abundó, es de que se castigue penalmente a quienes cultiven maíz transgénico, para que desistan de la siembra, lo cual no ocurrirá si se deja el cumplimiento de la prohibición casi a la voluntad de los infractores. En ello coincidieron quienes impulsan la reforma a disposiciones legales estatales.
Y explicaron que no deben confundirse el maíz transgénico con el grano híbrido, cultivado en el Estado de México desde hace décadas, pues éste no es genéticamente modificado.
Destacaron que las sanciones son el mejor medio de persuasión, pues a nadie le gusta que lo castiguen, por lo que evitan incurrir en conductas punibles, mientras que sin castigo todo se limita a una llamada de atención.
Finalmente, sostuvieron que por eso es indispensable que en cada entidad federativa se expidan figuras delictivas relacionadas con la siembra de maíz transgénico, como se hará en el Estado de México.






