*El paro, ahora, es para impedir que miles de alumnos regresen a clases; mantienen con violencia la ocupación de espacios universitarios.
De la redacción
Quienes dirigen el paro de actividades académicas en una parte de las facultades de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), en una muestra más de su desmesura e insensatez, presentaron un pliego petitorio de 28 páginas, sin reflexionar si la institución de estudios superiores, a la cual mantienen en paro desde hace más de tres meses, tiene presupuesto para satisfacerlo.
Su pérdida de piso llegó a tanto que se quejaron de que ni la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, ni la gobernadora Delfina Gómez Álvarez, ni la rectora Martha Patricia Zarza Delgado acudieron a escuchar la lectura pública del legajo que contenía sus demandas. Eso es no saber en donde están parados. Pensar que ellas estaban obligadas a ir a escucharlos a la plaza pública es surrealismo puro.
En el colmo de la falta de sentido común y de conveniencia, exigen -entre otros absurdos- un museo de luchas estudiantiles; es decir, un sitio en el que sean exhibidos los daño que le hicieron a más de 98 mil alumnas y alumnos, quienes no pudieron adquirir los conocimientos programados para el semestre completo.
Un museo los expondría como son: anti democráticos, autoritarios, violentos y cínicos, porque son minoría quienes sostienen el paro y ni siquiera se sabe si todos son estudiantes, porque andan cubiertos del rostro, y no se puede creer que tengan el apoyo de al menos 50 mil estudiantes, además de que tampoco fueron electos por la comunidad estudiantil como sus dirigentes. Por si fuera poco, recurren a la violencia a la menor provocación, o sin ella, y se dicen pacifistas.
Pero el daño que han causado en la formación profesional de miles de jóvenes mexiquenses ha sido mayor para quienes terminaban sus estudios profesionales, porque no les permitieron adquirir los conocimientos de los últimos meses, sobre todo en materias integradoras de los programas de licenciatura y salieron de la UAEMéx con una formación profesional incompleta, sin posibilidades de recuperarla, porque ya no tendrán clases.
Y esto es solo una parte de lo que quieren se exhiba en un museo de luchas estudiantiles, prueba de que se trata del peor liderazgo del alumnado que haya tenido la UAEMéx, y ni cuenta se dan. Tampoco percibieron que su paro, con todo lo antidemocrático que es, triunfó al hacer renunciar a sus aspiraciones a la candidata impugnada por presuntamente ser beneficiada con una imposición.
Menos se percataron de que lograr el voto directo y secreto era su victoria. Con esos dos avances debieron retirarse y permitir la reanudación de clases, pero no lo hicieron, ni lo han hecho. No se dieron cuenta, o deliberadamente buscaban beneficiar a las universidades y preparatorias privadas (las principales beneficiadas con un aumento en sus matrículas), y en el colmo de la contradicción acusan que se debe defender la gratuidad de la información universitaria. Por cierto, el voto libre y directo, aunque un gran avance democrático, no era una demanda sentida por la comunidad estudiantil, y lo demostró que votó sólo el 20 por ciento del estudiantado.
Si tuvieran capacidad deberían reflexionar sobre por qué no tienen respaldo social y más bien sufren la indiferencia de la población. La capacidad de liderazgo es tan precaria que no les permite evaluar lo negativo de su movimiento, ni de que la UAEMéx está perdiendo recursos presupuestales por el pago de sueldos a académicos y personal administrativo, sin que los paristas les permitan desarrollar sus actividades normales.






