*El discurso de Trump omitió reconocer que las armas occidentales son las que sostienen el conflicto en Ucrania.
De la redacción
Al presentar su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, no tuvo el menor empacho en sugerir que Ucrania puede recuperar todo el territorio perdido frente a Rusia desde el inicio la operación especial de 2022, claro, siempre y cuando cuente con el apoyo de la OTAN y de los países europeos, que no significa otra cosa que la continuidad del abastecimiento militar occidental al frente de batalla ucraniano.
Así mismo, instó a los países europeos a detener inmediatamente las compras de energéticos rusos, petróleo y gas, señalando que esos recursos se destinan a financiar directamente el conflicto, alimentando la maquinaria de guerra rusa. Pero fue más allá, al acusar por nombre a China e India de ser los patrocinadores directos de la guerra, por la misma vía de las importaciones de gas y petróleo rusos.
El mandatario norteamericano subrayó que “con tiempo, paciencia y financiamiento de Europa y de la OTAN”, Ucrania tiene la capacidad de recuperar sus fronteras originales, sin dar referencia a cuánto tiempo tomaría, ni qué condiciones serían necesarias para que su vaticinio se cumpla.
Fiel a su estilo, Trump enfatizó que este conflicto, guerra, “ha durado más de lo que muchos esperaban”, y criticó que Rusia haya asumido que vencería rápidamente.
Ante una asamblea que seguía atentamente sus palabras, Trump criticó a la ONU por su falta de efectividad para detener guerras, incluyendo la de Ucrania. En tono burlón se refirió al organismo multilateral acusando que no eran capaces de proporcionarle ni un teleprompter, ni siquiera unas escaleras eléctricas que funcionen.
Respecto a la acusación de que aeronaves rusas han violado el espacio aéreo de países de la Alianza Atlántica, expresó su disposición a que éstos los derriben, pero matizó que los Estados Unidos no comprometerían sus fuerzas militares directamente en tales acciones.
En su discurso ante la Asamblea, omitió deliberadamente mencionar que el conflicto en Ucrania se mantiene gracias a las armas que los Estados Unidos y sus socios europeos suministran al régimen de Kiev, mucho menos sugirió que detendría ese flujo en un futuro próximo; es más, por separado adelantó que su nación seguirá vendiendo armas a la OTAN, para que hagan con ellas lo que quieran.





