COORDEADAS POLÍTICAS
MACARIO LOZANO R.
REMOLCA LA FEDERACIÓN A GOBIERNOS ESTATALES;
UN EJEMPLO ES EL DE LA ENTIDAD MEXIQUENSE
Poco se comenta, pero la federación no solo ejecuta con eficacia los programas sociales y proyectos de infraestructura de servicios públicos y para el desarrollo económico, sino que el ejercicio del gasto público de las autoridades de la República suple deficiencias de las autoridades estatales, a las cuales remolca y les ayuda a resolver los más graves problemas que padecen sus respectivas poblaciones, los cuales se están abatiendo por parte del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Estas acciones de rescate incluyen a gobiernos estatales surgidos de partidos opositores, señaladamente del Movimiento Ciudadano en Jalisco y Nuevo León; y del PAN en Chihuahua y Guanajuato, cuyos índices de homicidios dolosos se han reducido entre 40 y 60 por ciento en los últimos 12 meses, de acuerdo con la información estadística del INEGI y del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), en donde participan los gobiernos de todas las entidades federativas.
De los gobiernos emanados de MORENA, y contrariamente a lo que sostienen muchos analistas políticos locales, en el sentido de que el anterior y el actual gobierno federal no han respaldo al Estado de México, en las acciones es de los más apoyados, inclusive recursos presupuestales y programas federales son mayores a los que ejerce con fondos propios el gobierno estatal, ello ha permitido reducir rezagos diversos, comenzando por el de la pobreza, pobreza extrema y desigualdad económica y social.
Los rezagos diversos acumulados en la Zona Oriente mexiquense, donde viven 10 millones de personas en 11 municipios, serán superados con una inversión de 75 mil 556 millones de pesos, de los cuales cerca de 43 mil millones los aportará el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo; y el resto, las autoridades estatales y municipales. Y casi todos los proyectos debían haberlos costeados los gobiernos locales, porque se trata de servicios de agua potable, drenaje, arreglo de calles, reordenamiento del transporte y servicio de prevención y combate a la delincuencia del fuero común.
En este caso, es notoria la lucha contra los despojos de viviendas, que nunca se atacó sino hasta abril de este año y con la presencia de elementos de seguridad del Ejército Mexicano, la Secretaría de Marina, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Guardia Nacional, el Centro Nacional de Inteligencia y cuerpos de delitos contra el secuestro; es decir, fuerzas federales.
Los problemas de la imposición de precios de productos de primera necesidad y de los materiales de construcción en el sur mexiquense llevaba muchos años y las autoridades estatales del PRI y de Morena en su primer año, no quisieron combatir a los criminales altamente organizados, hasta que decidió intervenir la Federación, que atacó el problema y aseguró bienes inmuebles adquiridos y poseídos por los delincuentes a la vista de todos en varios municipios.
La superación de la pobreza, pobreza extrema y desigualdad económica y social alcanzado por el Estado de México es producto en gran parte de los programas sociales federales aplicados en el territorio mexiquense y menos por los esfuerzos del gobierno estatal. Lo mismo puede decirse de las acciones en materia de salud, con el programa IMSS-Bienestar, que está resolviendo problemas de hospitales a medio construir, medicinas que compraban a precios excesivos y falta de personal.
Es claro que la federación remolca al gobierno estatal, cuyos integrantes del gabinete, con pocas excepciones, están muy lejos de reunir el perfil idóneo para laborar en una administración que debe resolver los problemas de cerca de 18 millones de habitantes en la entidad más poblada del país y que inclusive tiene mayor peso democrático que la mayoría de los países latinoamericanos, lo cual explicaría la decisión del gobierno de la República a respaldar al Estado de México como no lo habían hecho los gobiernos priístas y panistas.




