*El gobierno federal ha sostenido un litigio internacional para recuperar la inversión realizada.
De la redacción
México reclama a la empresa inglesa “Viva Enterprises” haber actuado de mala fe al venderle ventiladores para las personas que estaban hospitalizadas por la pandemia de Covid-19. Sabía que no disponía de estos dispositivos, pero firmó un contrato por más de mil millones de pesos con el gobierno federal. Nunca cumplió, y por eso enfrentará un juicio en Londres para devolver con intereses el dinero recibido.
Raquel Buenrostro titular de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno explicó que la demanda contra la compañía tendrá una audiencia antes de finalizar este año, en un juzgado de Londres, y que el delito es por engaño, lo cual puede probarse, por lo que existen altas posibilidades de recuperación de 41.1 millones de dólares, porque está acreditado el ilícito.
Recordó que durante la pandemia los gobiernos buscaban con desesperación ventiladores para las personas hospitalizadas por el Covid-19, y en ese escenario, la compañía inglesa se comprometió a entregar los ventiladores en una semana, pero había que pagar el monto total del contrato. Para asegurar la entrega de estos dispositivos, se accedió a cubrir el pago en forma anticipada.
Se hizo, pero la empresa no cumplió y meses después sólo entregó 50 de los mil ventiladores, y después de mucho tiempo de presiones devolvió el importe de 300, pero quedó a deber 650, cinco años después de que debió entregar los dispositivos, utilizados para ayudar a respirar a los pacientes graves de Covid-19.
Un despacho de Londres se encarga de defender los intereses de México, y dado que se acredita el engaño, la compañía debe cubrir esos 41.1 millones de dólares. Aclaró que el caso lo lleva la justicia inglesa porque el contrato estableció que para cualquier problema como éste, se sometería y quedaría en dicha jurisdicción.
La funcionaria también se refirió a los ventiladores comprados a la empresa estadounidense Phillips, la cual vendió y entregó ventiladores con defectos de fabricación. Por razones de emergencia se otorgó un permiso especial para que pudieran usarse en esas condiciones mientras durara la pandemia.
Se dio una alerta a todo el mundo de los defectos de los ventiladores, y se exigió la devolución del pago entregado, y se devolverán los ventiladores, como lo resolvió la COFEPRIS.






