*Si no por convicción, sí por conveniencia, muchos se pondrán a trabajar.
De la redacción
Naucalpan, Méx.- Los cambios en el equipo de colaboradores de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez podrían tener efectos positivos en el funcionamiento del aparato gubernamental.
En especial, la renuncia de Trinidad Franco Arpero, quien se ensoberbeció e incurrió en irregularidades, como el nepotismo e impulso a la renta de vehículos y sistemas de cómputo, hará reaccionar a quienes se “tiraron a la hamaca”.
Jonathan Salguero Estrada, naucalpense con estudios de posgrado en administración pública y catedrático universitario, comentó así la medida adoptada por la gobernadora Delfina Gómez Álvarez al interior de su gabinete.
“Falta de capacidad o una concepción equivocada y anacrónica de la función pública de los colaboradores cercanos de la mandataria no le han permitido ofrecer mejores resultados en su gestión, a dos años ya del sexenio”, explicó el especialista en el tema de desempeño de las instituciones públicas.
La población mexiquense “espera mucho más de su gobernante”, comentó Salguero Estrada, y no se siente satisfecha con lo hecho hasta ahora, “como lo demostró una encuesta publicada por un importante diario de circulación nacional”, recalcó.
“Examiné los resultados de ese ejercicio demoscópico y encontré que el 30 por ciento de la población consultada desaprueba los salados de los primeros dos años de gobierno estatal, pero lo más preocupante es que el 39 por ciento aprueba muy poco”, abundó.
Lo anterior significa que, “entre quienes desaprueban y quienes aprueban muy poco, suman 69 por ciento, o dos terceras partes de los mexiquenses, y son el triple del 23 por ciento de quienes aprueban mucho, lo cual parece no percibir el gobierno estatal”, advirtió.
En este escenario, el entrevistado consideró acertados los cambios en el gabinete estatal, tanto por la posibilidad de una notoria mejora el funcionamiento de las áreas específicas involucradas en las remociones, como la alerta que representará para quienes no trabajan como están obligados y ven sus cargos como simple chambas, por falta de convicción y vehemente disposición a servir, abundó Salguero Estrada.
“No debe permitirse un mal desempeño; sobre todo, porque padecimos tres malos sexenios priistas, y ahora no sólo deben abatirse los rezagos acumulados en 18 años, sino también mejorar integralmente los niveles de bienestar de la población. No debemos olvidar que el Estado concentra la mayor pobreza de todas las entidades federativas y no debería ser”, recalcó.
“Los cambios en el gabinete pueden contribuir a lograr que quienes lo integran entiendan que si no trabajan y ofrecen buenos resultados, serán cambiados, como ocurrió con una mujer, ex líder sindical, que se consideraba poderosa e intocable”, concluyó en clara alusión a Trinidad Franco Arpero.






