FORTALECER MÁS EL ESTADO
DE DERECHO EN LA ENTIDAD
A LOS VIEJOS GRUPOS DELICTIVOS SE SUMARON
NUEVOS, DISFRAZADOS DE LUCHADORES SOCIALES
La delincuencia organizada llegó hace muchos años a la entidad mexiquense desde el vecino estado de Michoacán. Se asentó especialmente en el sur, de donde se expandió al poniente y norte del territorio estatal, para después incursionar en las grandes zonas urbanas del Valle de Toluca y del Valle de México, además de diversificar sus actividades criminales.
Años más tarde arribaron otros grandes carteles, que le disputaron y disputan el mercado criminal del narcotráfico, las extorsiones, los secuestros, cobro de “derecho de piso” y venta de drogas al menudeo, para dar lugar a los ajustes de cuentas y aumento en el número de homicidios. No se les combatía.
A este espectro de bandas delictivas organizadas se sumaron otras organizaciones disfrazadas de sindicatos defensores de derechos sociales y gremiales y organizaciones que simulaban ser de la sociedad civil, cuyos líderes pasaban por luchadores sociales y tenían vínculos con políticos del PRI y, ahora, de Morena.
Incluso algunos llegaron a ocupar cargos de elección popular en los ayuntamientos, precisamente por sus relaciones con políticos. Otros, además de sus actividades ilícitas, participaban en campañas electorales, de lo cual el mejor ejemplo lo constituye Alejandro “N”, “El Choko”.
Este, ex agente de la policía que depende de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, fue capturado en septiembre de este año, en Ecatepec, donde tenía su centro de operaciones. Se presentaba como luchador social, pero encabezaba un grupo dedicado a delinquir en varias modalidades.
Como dirigente de “La Chokiza”, una organización presuntamente de la sociedad civil, participó en la campaña electoral de la ahora alcaldesa de Ecatepec, Azucena Cisneros Coss, como lo presumía en sus redes sociales, en las cuales también publicaba fotos con políticos.
Su habilidad para relacionarse con políticos y políticas le permitió acercarse y sostener una relación sentimental con la exgobernante de la alcaldía Cuauhtémoc, Sandra Cuevas, quien está construyendo un partido de alcance nacional y, de alguna manera, reconoció sus vínculos con el detenido.
Los grupos criminales identificados como tales, y los nuevos, disfrazados de organizaciones ciudadanas, no fueron combatidos con oportunidad y eficacia durante muchos años. Trafican drogas y las vendían al menudeo, secuestraban, asesinaban y extorsionaban, especialmente en la modalidad de “derecho de piso”.
No es exagerado, ni irresponsable sostener que el Estado de Derecho estaba muy debilitado o no existía, porque todos estas organizaciones criminales delinquían en la impunidad, y no sólo en las zonas rurales, sino también en las urbanas, incluyendo a la propia capital del Estado y los municipios de su área de influencia.
Las autoridades estatales y municipales les permitían incluso perpetrar delitos fácilmente identificables y ubicables como el despojo de viviendas, hasta que fue el gobierno federal quien decidió este año combatir esta situación, con sus fuerzas de seguridad, en apoyo de las estatales, lo cual ha permitido reducir los delitos de alto impacto, pero hace falta mucho para erradicar la delincuencia y es necesario fortalecer el Estado de Derecho en la entidad.




