*Se requiere combatir la pobreza e impulsar el desarrollo económico de todo el Estado.
De la redaccción
El gobierno de la República invertirá más de 42 mil millones de pesos en los 11 municipios del oriente mexiquense, donde viven más de 10 millones de mexiquense. La región estuvo olvidada por las autoridades estatales y federales en materia de obras de infraestructura para el desarrollo económico y los servicios, según un análisis de “El Espectador”.
En el anterior sexenio esa zona y todo el territorio estatal fue respaldada por los programas sociales, que paliaron las necesidades de su crecida población empobrecida, pero fuera de los grandes proyectos, como el Aeropuerto Internacional “Felipe Ángeles” (AIFA) y las obras para la movilidad de quienes se trasladan de la Ciudad de México a esa terminal aérea, no se ejecutaron proyectos para impulsar la economía estatal.
En este sexenio se destinaron recursos para el transporte masivo para comunicar municipios como Chalco, Valle de Chalco e Ixtapaluca con alcaldías de la Ciudad de México, como la de Iztapalapa, lo cual es positivo.
El monto total de los proyectos para la Zona Oriente, que incluyen obras de infraestructura para la salud, la educación, transporte, agua potable, drenaje, mercados, arreglos de carreteras, vialidades, avenidas y calles, afectadas por los baches, será de 75 mil 600 millones de pesos.
La federación aportará el 60 por ciento; el gobierno estatal, el 30 por ciento y el restante 10 por ciento, los ayuntamientos, a lo largo de sexenio federal, lo cual debe verse como acciones interinstitucionales positivas y útiles.
No obstante, si se excluye el Tren Interurbano “El Insurgente”, iniciado durante el sexenio del presidente Enrique Peña Nieto y que con demora se terminará y se pondrá en servicio en toda su ruta en enero, el Valle de Toluca ha sido marginado en cuanto a obras de infraestructura costeadas por el gobierno federal.
Ahora la federación invertirá en el saneamiento del Río Lerma; sine embargo, en esta región del Estado de México no hay megaproyectos para impulsar el desarrollo económico, ni para los servicios públicos básicos, en una situación inexplicable.
El gobierno mexiquense debe gestionar apoyos de este tipo, porque también se necesitan inversiones privadas productivas para generar empleos, elevar la producción y productividad manufacturera y fortalecer la competitividad de la región.
Resultará beneficioso invertir fondos públicos en la Zona Oriente, donde se da la mayor concentración de pobres del país por kilómetro cuadrado, además de padecer carencia de fuentes de trabajo bien remunerado, pero esa región no es todo el Estado de México.
No se trata de creer que debe reducirse el respaldo del gobierno federal a la Zona Oriente, sino de extender el programa de proyectos de obras de infraestructura para el desarrollo económico y el mejoramiento de los servicios esenciales a otras regiones mexiquenses, comenzando por la Zona Metropolitana de Toluca, donde se asientan más de 2 millones 500 mil personas.






