*La bancada morenista, que encabezaba Maurilio Hernández, las dejó pasar.
De la redacción
En el último año del sexenio de Alfredo del Mazo Maza, administración sin grandes resultados, el Órgano Superior de Fiscalización del Estado de México (OSFEM) detectó graves irregularidades en el gasto público.
No obstante, la bancada del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), mayoritaria en la Legislatura y encabezada entonces por Maurilio Hernández González, mostró indiferencia y no ordenó investigar a fondo las anomalías.
En la revisión de la cuenta pública estatal del 2023 el OSFEM encontró que en el ejercicio del presupuesto se detectaron mala planeación e improvisación de las entidades fiscalizadas. Por si fuera poco, encontró falta de procedimientos adquisitivos en las compras, inconsistencias en expedientes técnicos de los programas y de los proyectos de inversión, como en su momento lo dieron a conocer “El Espectador” y “La Noticiería”.
Recordar esas irregularidades resulta pertinente, porque algunas de las mismas se repiten actualmente, como lo revelaron las observaciones del mismo OSFEM a la cuenta pública del 2024, ya aprobada.
Lo de 2023 es más notable, porque las irregularidades debieron ser investigadas a fondo, pues el Poder Ejecutivo del Estado de México era encabezado por un priista y la fiscalización la hacía una representación popular dominada por la oposición (pero que dirigía un expriista).
Hernández González era entonces presidente de la Junta de Coordinación Política (JUCOPO), coordinaba a sus correligionarios diputados locales y controlaba al Órgano Superior de Fiscalización del Estado de México.
Tenía todo para ordenar el esclarecimiento de esas irregularidades y sancionarlas si constituían delitos, pero no lo hizo, en una clara protección al mandatario priista de 2023, como lo hacían siempre las mayorías legislativas locales del PRI.
En la revisión de la cuenta pública estatal de ese año el OSFEM también halló obras fraccionadas y excepciones al requisito de las licitaciones públicas para la adjudicación de contratos.
El ente fiscalizador, dependiente del Poder atribuyó esas irregularidades a “mala planeación” y a la “reiterada práctica de la improvisación” de quienes aplicaron el gasto público ese año.
Como resultado de esas revisiones y detección de anomalías, el OSFEM presentó 884 observaciones a la cuenta pública estatal 2023, de las cuales 387 fueron relacionadas con incumplimiento financiero; 96 al tema de legalidad; 143, al rubro de inversión física; y 258 en materia de desempeño.
La aprobación de las cuentas públicas no impide llegar hasta las denuncias penales en los casos de delitos, pero nunca sucede y todo queda en la impunidad, y a más de un año de aprobado ese gasto del 2023, se ignora qué pasó con quienes incurrieron en tantas fallas en la aplicación de los fondos públicos.






