COORDENADAS POLÍTICAS
MACARIO LOZANO R.
MANTIENE LA OPOSICIÓN PARTIDISTA Y MEDIÁTICA
ATAQUES A LA ELECCIÓN DEL PODER JUDICIAL FED.
Cuadros de la oposición partidistas y el poder fáctico mediático mantienen sus ataques al proceso para elegir titulares de juzgados de distrito, tribunales de circuito, integrantes del nuevo Tribunal de Disciplina Judicial y dos integrantes de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF). El domingo pasado se efectuaron también elecciones de juzgadores en varias entidades federativas, pero de ello para nada se ocupan.
La oposición llamó a no votar, pero personas relevantes del pasado panista fueron también candidatas a ministras en esta elección, como Maricela Morales o Magda Zulema Mosri (la esposa de Rafael Macedo de la Concha, ex titular de la misma institución durante el gobierno de Vicente Fox, encargado de operar el desafuero del entonces jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Andrés Manuel López Obrador), pero no tuvieron posibilidades de triunfar, porque sus correligionarios obedecieron la instrucción de no votar.
Aun así, cerca de 3.5 millones malquerientes de Morena y la cuarta transformación acudieron a las urnas y anularon sus votos, prueba de que no todos los electores pertenecían a Morena, cuyos afiliados sí, fueron a votar y a respaldar a sus correligionarios. Como se sabe, la abstención fue alta y para triunfar no se necesitaban sufragios en cantidades descomunales, por ello si los panistas y priistas hubiesen respaldado a sus candidatas y candidatos de la alianza implícita que tienen, tal vez habrían ganado unos dos lugares en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
De acuerdo con información de Ricardo Anaya, coordinador de los senadores panistas, los no morenistas utilizaron las boletas para criticar al gobierno, inclusive con groserías -habría que preguntarle cómo conoció el contenido de las leyendas de las papeletas-, pero su propia información sobre los votos anulados indica que no fueron sólo morenistas quienes votaron, y volvió a insistir en que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se apoderó del Poder Judicial Federal.
La campaña de los partidos de oposición y del poder fáctico mediático contra la elección del Poder Judicial sigue montada en aseveraciones insostenibles por inverosímiles, como eso de que el primero de este mes murió en México la democracia, la división de poderes, el sistema republicano y el régimen de libertades, para entrar el país en el autoritarismo, paso pervio para implantar una dictadura por parte del Movimiento de Regeneración Nacional.
Se sorprenden de que hayan ganado personajes afines a Morena, cuando eso es lo más natural, dado que si fueron más los morenistas quienes acudieron a votar, lo lógico es que lo hicieran por candidatas y candidatos afines a sus causas. Lo extraordinario e inexplicable es que hubieran sufragado en favor de la panista ex procuradora general de la República o por la esposa del ex procurador foxista que quería encarcelar a López Obrador, fundador del partido en el poder.
Desde ahora anticipan que los mexicanos perderán todos los litigios que tengan frente al poder público federal, cuando no puede haber evidencias de ello, porque todavía siguen en el Poder Judicial Federal y su cúpula, la SCJN, los que ya estaban, además de que se está juzgando a priori lo que será el comportamiento de los nuevos altos funcionarios de ese Poder, ahora con origen en el voto popular, los primeros que llegarán a sus cargos por esta vía en toda la historia del país, lo que precisamente, le confirió el carácter de histórica a la elección del domingo pasado.
La importante es que el Poder Judicial Federal y su cúpula, la Suprema Corte de Justicia (sobre todo ésta, que haga honor a su última denominación) impartan justicia a todos por igual, expedita y gratuita, porque hasta ahora sólo la obtienen los mexicanos con dinero para comprarla, lo cual contraria las aspiraciones de los mexicanos a una justicia para toda y que sintetizó muy bien el padre José María Morelos y Pavón en sus “Sentimiento de la Nación”. Lo demás es politiquería barata y facciosa.




