Inicio Macario Lozano Coordenadas Políticas – Macario Lozano – Faltan Buenos Partidos Opositores

Coordenadas Políticas – Macario Lozano – Faltan Buenos Partidos Opositores

237
0

COORDENADAS POLÍTICAS

MACARIO LOZANO R.

SIGUEN FALTANDO BUENOS PARTIDOS OPOSITORES

PRI, PAN Y MC cumplirán en diciembre siete años como opositores al gobierno federal morenista. Los dos primeros gobernaron condujeron los destinos del país entre 1929 y el 2018. Lo hicieron mal, por eso el pueblo les dio la espalda y, en abrumadora mayoría, optó por apoyar al Movimiento de Regeneración Nacional, que sentó un precedente, porque en un corto tiempo, de apenas 4 años de fundado conquistó la presidencia de la República, el Congreso de la Unión y la gran mayoría de los estados y sus congresos.

El Partido Revolucionario Institucional fue creado desde y para apoyar al poder, mientras que el Partido Acción Nacional, formado para oponerse al poder, pudo ganar la presidencia de la Repúblicas más de 60 años después de su constitución. Ambos gobernaron mal al país. Lo dejaron cerca de la quiebra, lo cual explica el desplome de su clientela nacional, especialmente en el caso del PRI, quien llegó a ser casi partido único, pero para poder decir que en México había democracia y pluralidad, apoyó o facilitó la fundación de organizaciones políticas opositoras no radicales. Después no pudo evitar el surgimiento de una verdadera oposición, que al final lo desalojó del poder.

Ahora, ni el PRI, ni el PAN saben ser oposición socialmente útil, lo que es más criticable en el partido blanquiazul, porque toda su vida legal fue opositor. No son en estos momentos opositores útiles a los intereses del país. Nadie sabe qué proponen como mejor alternativa al ejercicio del poder de Morena. Se especializaron en difundir mentiras, y a partir de falsedades, formular cuestionamientos que no sirven para obligar al gobierno a rectificar errores, pues reprueban sin bases, mientras las limitaciones y fallas reales no las detectan.

La oposición debe proponer a los electores, aun cuando no se esté en campañas electorales, un programa de gobierno atractivo, con objetivos claros, y evidenciar las deficiencias, ineptitudes, arbitrariedades y corrupción de las autoridades, pero no debe inventar; es decir, no debe mentir, como es lo único que hace en estos momentos todos los días, a pesar de que el resultado que obtiene es la pérdida del respaldo ciudadano día a día.

Parece que los partidos opositores, comenzando por sus dirigentes, son los únicos que se creen las mentiras que difunden, porque sus falsedades no convencen a la población. Además, se exponen a que desde el poder público, como ocurre con frecuencia, evidencien esas mentiras, con la consecuente mayor pérdida de credibilidad, de lo cual la última prueba es la campaña contra las disposiciones de la Nueva Ley de Telecomunicaciones.

Siguen insistiendo en que la presidencia de la República puede ordenar que se espié a cualquier persona, mediante un sistema de geolocalización de su teléfono, para conocer dónde anda, qué dice y hace el “espiado”, cuando esa es una soberana mentira que destruyó el poder público, al explicar que desde su aprobación y hasta nuestros días la Constitución establece que individuos peligrosos pueden ser objeto de seguimiento en sus dispositivos de comunicación.

La condición es que la persona en cuestión debe ser delincuente y tener abierta una carpeta de investigación (conocidas antes como averiguación previa). Sólo así un juez puede autorizar ese seguimiento en tiempo real. Eso quedó incorporado en la Ley de Telecomunicaciones que aprobaron el PRI y el PAN en el 2014. No se trata de algo nuevo y mucho menos que el gobierno pueda espiar a cualquier persona sin que se lo permita un juez, como siguen insistiendo los opositores.

La oposición pierde tiempo en difundir esa mentira, que nadie le cree y la hace aparecer como desinformada o que actúa de mala fe, y de paso pone de manifiesto que México no tiene los partidos opositores que necesita para fortalecer la democracia y para cuestionar lo que haga mal el partido gobernante al ejercer el poder. Esto que parece sencillo de entender, no lo perciben o no les interesa a los opositores, con lo cual los contribuyentes cargamos con el costo de las organizaciones políticas opositoras que nada positivo aportan.

Artículo anteriorPierde Población el Centro de Toluca
Artículo siguienteContará Ixtapan de la Sal este Año con Unidad Académica Profesional de la UAEMéx