COORDENADAS POLÍTICAS
MACARIO LOZANO R.
TRUMP APENAS LLEGARÁ A 7 MESES EN EL CARGO,
Y DISTANCIÓ YA A USA DE PAÍSES ALIADOS SUYOS
Donald Trump apenas cumplió el 20 de julio seis meses en su segundo período, pero su racismo, clasismo, xenofobia e ignorancia de cómo funciona la economía mundial en estos momentos, explica sus decisiones absurdas, demenciales, que perjudican a todos los países, comenzando por el suyo.
El mandatario estadounidense tiene una gran capacidad para crear problemas y no resolver los que ya existían al asumir el cargo. Llegó a su segundo mandato transformado, para mal. Asumió abiertamente una ideología neonazi, pero el problema para los países consiste en que no le importa agravar las condiciones económicas ni de su país, y que gobierna a la todavía primera potencia económica, militar y específicamente, nuclear, lo cual lo hace poderoso y peligroso en extremo para la paz y la economía mundiales, por su desequilibrio mental.
Sin este poder descomunal, no pasaría de ser un personaje esperpéntico, como es su admirador Javier Milei, quien destroza bajo la mesa la economía nacional, familiar y personal de los argentinos, pero sin consecuencias desastrosas para el orden económico planetario. Trump, adicionalmente, no respeta el derecho y orden internacional.
El mandatario estadounidense tiene a destiempo vocación de emperador, y busca someter por igual a los amigos y adversarios de su país, sin percatarse de que sus acciones perjudican a todos, comenzando por los Estados Unidos; sobre todo, su decisión de expulsar a los migrantes, sin percibir que son quienes con su esfuerzo han evitado una mayor pérdida de competitividad económica de Estados Unidos.
La primera potencia ha perdido peso en la economía y comercio mundiales. Lo está desplazando China, y si deportara a todos los indocumentados de varios países, entre ellos, de México, se incrementarían los costos de producción, para una mayor pérdida de competitividad de sus productos en el mercado mundial.
En el mandatario estadounidense y su equipo de colaboradores neonazis pesan más el racismo, el clasismo, la xenofobia, que las conveniencias de su economía, la cual ahora ya no tiene como principal motor a las manufacturas, como lo fue por siempre, sino los servicios financieros; es decir, la especulación y agio del capital financiero.
Donald Trump quiere comportarse como los emperadores de la antigüedad, en un mundo que nada tiene en común con el de hace dos mil años. Y es capaz de querer resolver los problemas económicos estadounidense con una guerra contra China, sin medir las consecuencias.
Por eso, en otro orden, no le preocupa; al contrario, apoya el genocidio que su protegido Benjamin Netanyahu perpetra todos los días en la Franja de Gaza contra una población indefensa, pacífica, integrada mayoritaria por niñas, niños, adolescentes, mujeres y personas de la tercera edad, en una nueva versión de los horrores del nazismo.
Para México el problema es que tenemos 3 mil 180 kilómetros de fronteras con el vecino del norte y que su mercado es el principal destino de las exportaciones de aquí; sobre todo, porque ahora Trump quiere decidir con qué países pueden ser amigos otras naciones y con quienes no.
No es un problema menor, al que se agrega la posición de la oposición partidista, empresarial y mediática, que se regocija, en lugar de irritarse, cuando el mandatario estadounidense anuncia medidas económicas contra México, y lo agravia.




