COORDENADAS POLÍTICAS
MACARIO LOZANO R.
ARRASTRA ALEJANDRO MORENO CÁRDENAS A SU PARTIDO A
UN MAYOR DESCRÉDITO AL APARECER COMO ALIADO DE TRUMP
El domingo pasado Alejandro Moreno Cárdenas, dirigente nacional del PRI, se dio vuelo en un video grabado en Washington, en el cual explicó que ese día sostuvo reuniones con personajes importantes del gobierno estadounidense, a quienes les denunció los vínculos de dirigentes y gobiernistas morenistas con los carteles de traficantes de drogas a ese país. Y anticipó que seguirá realizando esa tarea en la capital de la primera potencia económica y militar.
Como si buscara desplazar a Lilly Téllez -su par en el senado- en eso de acusar sin pruebas, el exgobernador de Campeche se comportó irresponsable y su posición resulta difícil de diferenciar de antipatriota, porque acudió a denunciar a gobernadores, dirigentes de Morena, a funcionarios y a la propia presienta Claudia Sheinbaum Pardo de proteger a la delincuencia organizada, siendo que en lo que va de su sexenio han sido capturados más de 27 mil integrantes de todas organizaciones criminales, decomisado toneladas de drogas y destruido mil 193 laboratorios donde se producían drogas de diseño.
Frente a esos números, que conoce bien el gobierno de Donald Trump, el dirigente nacional priísta expuso que hay protección gubernamental, cuando, como en este espacio se ha señalado, han sido varios gobernadores del PRI los detenidos en México y el extranjero por pertenecer a la delincuencia organizada dedicada al narcotráfico, y el mismo no ha explicado cómo después de ser un joven pobre, que aceptó ser maestro de medio tiempo para sobrevivir, acumuló una descomunal fortuna, de la cual forma parte una mansión de 200 millones de pesos. Sus ingresos lícitos, pese a ser cuantiosos, no le permiten pagar ni la mitad de su lujosa e inmensa residencia, sin contar todos sus bienes.
Precisamente, para evadir la justicia que lo tiene como indiciado por actos de corrupción y por lo cual enfrentará un juicio de procedencia en el Senado de la República para quitarle el fuero, a fin de que responda ante la justicia de su entidad federativa, Moreno Cárdenas inició una costosa campaña de desprestigio contra el gobierno morenista, sin importarle mentir y, menos, dañar la imagen del propio Partido Revolucionario (PRI), del cual es el líder que más elecciones y votantes ha perdido en su historia, y quien ahora se agrega que también es un antipatriota, vendepatrias e instrumento de la parte más ultraderechista, fascista del gobierno estadounidense.
Esa nueva condición de Moreno Cárdenas profundizará el desprestigio del PRI, convertido una organización de y para amigos de “Alito”, pues ahora los priístas cargarán, injustamente, con esos mismos estigmas de antipatriotas y vendepatrias, lo cual repercutirá en las elecciones del 2027. Todo por evitar la cárcel por sus actos de corrupción, que niega, pero no acredita el origen legal de su enorme riqueza, que todo el sureste mexicano conoce.
Puso sus conveniencias personales por encima de los intereses general políticos y electorales del partido que gobernó al país en forma ininterrumpida desde 1929 hasta el 2000, para después volver al Poder Ejecutivo Federal del 2012 al 2018. Quiere salvarse de la prisión y en ese afán llega al patetismo de declararse perseguido político, cuando lo que debe hacer es justificar que su fortuna es producto de su trabajo honesto.




