*Llama la atención los materiales utilizados para edificar, que no son precarios.
De la redacción
Grupos organizados, presuntamente apoyados por el crimen organizado tienen invadida una parte de tierra liberada del Lago de Texcoco, y no atienden las órdenes de las autoridades municipales de Texcoco y estatales para que desocupen el lugar.
Circundaron con alambre el predio de más de 150 hectáreas y hasta ahora las acciones del gobierno municipal se han limitado a colocarle un sello de clausura a la entrada de la superficie invadida.
Ignacio del Valle, fundador y dirigente del Frente en Defensa de la Tierra (FPDT), de San Salvador Atenco, denunció que por la forma en que actúan, los invasores deben contar con respaldo de grupos criminales.
Por esa razón el FPDT mantiene una posición prudente, para evitar un enfrentamiento con este grupo, y demandó del gobierno estatal y la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) actuar y desalojar a los invasores. Del Valle estuvo encarcelado por oponerse y frustrar la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México, en el sexenio de Vicente Fox Quesada.
En este caso, a diferencia de lo que es común en este tipo de ocupación ilegal de la tierra, que utilizan cartón como techo, los materiales que utilizan en la construcción de las casas son industrializados.
Emplean varilla, inclusive de grueso calibre, para resistir el peso de varios pisos, además de cemento, mortero y bloques de tabique y tabicón, prueba de que se trata de gente con recursos, no de necesitados de un suelo para vivir.
El terreno de propiedad federal, pero que territorialmente pertenece a Texcoco, fue fraccionado en lotes de gran tamaño, y se ubica en la parte alta del Lago de Texcoco, en la zona conocida como “El Caracol”.
Sorprende porque hay trabajos de introducción de luz, con el tendido de postes de cemento, como los que utiliza la Comisión Federal de Electricidad (CFE), lo cual de corresponder a la realidad sería una irregularidad.
La empresa pública del sector eléctrico no puede dotar de energía eléctrica a colonias fundadas mediante invasión y que no se haya regularizado, como es este caso que, adicionalmente, constituye un despojo de tierras nacionales.
CFE no ha dado a conocer si los trabajos de electrificación de esta colonia, que tiene ya unas 150 construcciones, son por su cuenta o por los invasores, ni si les proporcionará el servicio.





