*Un diagnóstico oportuno hace una gran diferencia, pero es necesario prestar atención a los síntomas.
De la redacción
La supervivencia de niñas y niños que padecen de cáncer es mayor en los países desarrollados que en los que están en desarrollo, se infiere de información del oncólogo Juan Manuel Medina Castro, académico de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx).
El especialista consideró necesario disponer de información oportuna y suficiente sobre el cáncer infantil y detectar a tiempo los síntomas, como dolor persistente, aumento de volumen en alguna parte del cuerpo y cansancio extremo, a los cuales no debe minimizarse, sino tomarlos en cuenta para un diagnóstico oportuno, lo que hace la diferencia entre la vida y la muerte.
Medina Castro detalló que cánceres como la leucemia, linfomas y los cerebrales constituyen la principal causa de muerte de pequeñas y pequeños de entre 5 y 14 años, y el fenómeno es ocasionado por un desequilibrio en el proceso natural, con células que deben morir en determinado tiempo y no lo hacen.
Se refirió a la tasa de sobrevivencia de quienes padecen cáncer infantil en los países desarrollados, que alcanza el 80 por ciento, porque hay diagnóstico a tiempo y recursos para atenderlos, mientras en las naciones en desarrollo es del 50 por ciento, por el diagnóstico tardío, cuando la enfermedad se encuentra en etapa avanzada y la falta de medios económicos de las familias.
Reconoció que por el segmento poblacional que afecta, resulta incómodo hablar del tema, pero es importante tratarlo para despertar conciencia de la importancia de vigilar los síntomas, pues la detección oportuna permite la cura, mientras un diagnóstico tardío, por no atender los síntomas tiene consecuencias graves en los pequeños y pequeñas.
Comento que antes se pensaba que el cáncer era una enfermedad exclusiva del envejecimiento, pero está probado ahora que también afecta a la población infantil, y aclaró que hay casos de propensión a esta enfermedad por herencia genética, pero también se presenta por mala alimentación que incluye exceso de comida ultraprocesada, con mucha grasa y azúcares, lo cual deben evitar los padres de familia, recalcó el especialista de la UAEMex..






