
M. CAMPOS: UNA MINA DE ORO PARA MEDIOS
INFORMATIVOS Y “SICARIATO MEDIÁTICO”
MAXIMILIANO CASTILLO
De todos los gobernadores y gobernadoras opositoras, la panista de Chihuahua, María Eugenia Campos es la que más gastaba en publicidad difundida en los grandes medios informativos de circulación nacional. Trataba de consolidarse como una poderosa política, capaz de disputarle a Morena la presidencia de la República en el 2030.
La situación cambio notablemente y en favor de esos medios y periodistas mercenarios con el anuncio de un juicio político a la mandataria, por haber permitido la participación de cuatro agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) en un operativo para destruir un laboratorio de drogas de diseño, lo cual se conoció sólo porque dos de esos extranjeros murieron en un accidente de carretera cuando regresaban del mismo.
No existe riesgo de un desafuero, porque aun cuando le retirarán el fuero federal, esa resolución estaría sujeta a que la avale también el Congreso del Estado de Chihuahua, y puede adelantarse desde ahora que eso no ocurrirá, porque el PAN y el PRI tienen mayoría en esa representación popular y no aprobarán el desafuero.
Pasará lo mismo que con Francisco García Cabeza de Vaca: le retiraron el fuero federal, pero la Legislatura Local lo protegió. Perdió esa protección constitucional hasta que terminó su período de gobernador, pero antes del cambio, huyó y se refugió en Estados Unidos, donde nació y está resguardado, sin que el gobierno de ese país conceda su extradición.
Como puede verse, María Eugenia Campos no será desaforada, pero está gastando mucho en los medios informativos y en el “sicariato mediático” para atenuar los daños que sufrió a su imagen política por los delitos graves que cometió en el caso de los agentes de la CIA; es decir, ya les daba ríos de dinero, pero ahora les da a mares.
Por eso los medios difunden que debe ser reconocida por destruir un laboratorio productor de drogas sintéticas, en lugar de querer desaforrarla y someterla a proceso penal por traición a la patria, como lo está demandando Morena. Así, los problemas de la gobernante estatal se convirtieron en una mina de oro para los grandes medios informativos y sus periodistas mercenarios, y no lo esperaban antes de detectarse la presencia de agentes de la CIA en Chihuahua, dos de los cuales tuvieron la desgracia de morir al desbarrancarse y explotar la camioneta blindada en que viajaban.




