COORDENADAS POLÍTICAS
MACARIO LOZANO R
LA PAZ MUNDIAL, EN MANOS DE UN GENOCIDA, COMO NETANYAHU
Y DE UN DEMENTE GOBERNANTE DE LA PRIMERA POTENCIA MILITAR
En un desplante que refuerza la certeza de que Donald Trump es un demente a la cabeza de la primera potencia económica y militar del planeta, exigió a Irán la rendición incondicional a Israel. Ya sabemos que el genocida Benjamín Netanyahu cuenta con el respaldo militar de Estados Unidos, especialmente en letal armamento, con el cual perpetra todos los días crímenes de guerra en la Franja de Gaza, donde masacra niñas, niños, adolescentes, adultos, mujeres y hombres, destruye viviendas e impide que entre la ayuda humanitaria a una población que sufre hambruna y riesgo de morir por inanición, pero se ignoraba que el mandatario estadounidense se sintiera parte activa en la guerra de Israel con la nación persa.
Israel atacó con aviones de combate, misiles y drones instalaciones iraníes, donde presuntamente se enriquece uranio para construir una bomba nuclear; es decir, se repite la historia de la invención de la CIA, que difundió la falsedad de que Irak poseía armamento de destrucción masiva, lo cual fue el pretexto para que Estados Unidos invadiera ese país en el 2003, derrocara a su gobierno, ejecutara a su gobernante y destruyera infraestructura para el desarrollo y servicios.
La ocupación de Irak fue acompañada de destrucción y robo de tesoros invaluables y la muerte de miles y miles de iraquíes, para que al final, tardíamente cuando los daños eran irreversibles, se descubriera la verdad: Irak no tenía armas de destrucción masiva, ni trabajaba para obtenerlas. Tampoco las autoridades de esa nación habían apoyado, ni financiado a Al Qaeda, la organización terrorista autora de los atentados contra las Torres Gemelas, en Nueva York, como acusó el gobierno estadounidense.
La situación es más delicada ahora en el séptimo día de la guerra Israel-Irán, tanto por la política agresiva criminal de Benjamín Netanyahu. como lo prueba el genocidio que está cometiendo contra los palestinos de la Franja de Gaza, como por la abierta intervención de Donald Trump, que en su demencial vocación criminal se siente con derechos de exigir públicamente la rendición incondicional del país agredido, en lugar de controlar a quien es el principal jefe de Estado sicario al servicio de los intereses estadounidenses en el Medio Oriente y trabajar en favor de la paz y la garantía de seguridad para los países confrontados militarmente.
Debe preocupar a la población mundial que la paz del planeta dependa de un genocida, como Benjamín Netanyahu y de un esquizofrénico mandatario de una nación con vocación de dominio mundial, intervencionista, y que tiene a su disposición el mayor arsenal nuclear del mundo y de la historia de la humanidad y que puede desencadenar la tercera guerra mundial, ante la impotencia de los organismos multilaterales internacionales para hacerlos respetar el derecho internacional.
En el caso de Netanyahu, es claro que se trata de un hombre que en nada se diferencia de Adolfo Hitler, quien fue verdugo de judíos en la Alemania nazi, por los métodos que emplea para exterminar a la población palestina de la Franja de Gaza, donde comete con frecuencia actos que constituyen crímenes de guerra, condenados por la población mundial, pero que inexplicablemente son aplaudidos por los gobiernos de las naciones desarrolladas de occidentes.
Ni Trump, ni Netanyahu respetan el orden internacional o a los organismos multilaterales que vigilan la vigencia del derecho de las naciones a existir y trabajar en paz, y mucho menos se preocupan por el repudio de la población planetaria, ello los vuelve extremadamente peligrosos para la paz en el mundo, sin nada ni nadie que los detenga en su demencial concepción del futuro y de lo que es bueno y malo.




