*El último caso fue promovido por la Comisión de los Derechos Humanos del Estado de México.
De la redacción
Con la amnistía otorgada por la Sala de Asuntos Indígenas del Poder Judicial mexiquense en favor del indígena otomí Tomás Gabriel Crisanto, acusado de homicidio con la agravante de ventaja, suman 20 personas beneficiadas y que en conjunto recibieron una condonación de 119 años que cargaban en sus sentencias condenatorias.
En el caso de Gabriel Crisanto, la solicitud de amnistía fue presentada por la Comisión de los Derechos Humanos del Estado de México (CODHEM), basado en violaciones graves en el proceso penal, pues no tuvo acceso a una eficaz defensa, comenzando porque no se le designó un intérprete en su lengua originaria.
El amnistiado pertenece al grupo otomí y es originario de Jiquipilco El Viejo, municipio de Teamoaya. No se detalló cómo ocurrieron los hechos que condujeron al homicidio intencional, pero se recordó por parte de familiares del liberado que llevaban 13 años luchando contra la violación a sus derechos humanos.
Además de no contar con intérprete en su lengua originaria, sufrió otras formas de violencia, inclusive padeció afectaciones sicológicas, según el dictamen de una especialista, que fue aportado al expediente del otomí Tomás Gabriel Crisanto, quien en octubre y noviembre del año pasado cubrió la multa, el daño material y moral de su acción.
Los magistrados de la Sala de Asuntos Indígenas del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México aprobaron por unanimidad otorgar la amnistía al oriundo de Temoaya y destacaron que se atiende la Ley de Amnistía de la entidad mexiquense, en favor de los integrantes de los grupos vulnerables; sobre todo, cuando no hay una defensa eficaz.






