COORDENADAS POLÍTICAS
MACARIO LOZANO R.
GOBIERNOS DE A. LATINA HAN PEDIDO A TRUMP
ACTUAR CONTRA CUBA; PACTO MILITAR ANTINARCO
En la cumbre “Escudo de las Américas”, que se efectúa en La Florida, Estados Unidos y a la cual asisten doce gobernantes derechistas de países de América Latina, Donald Trump mencionó que algunos de sus invitados le han pedido que los ayude, interviniendo en Cuba. El mandatario estadounidense anunció que lo hará tan pronto resuelva el problema que enfrenta con Irán e insistió en que se terminará con los narcotraficantes que llevan drogas a Estados Unidos.
A esta cumbre no fueron invitados la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, de México: ni Inacio Lula da Silva, de Brasil; ni Gustavo Petro, de Colombia. Se tiene prevista durante la cumbre la creación de un “pacto militar” contra los carteles del narcotráfico, para que elementos de los cuerpos de seguridad norteamericanos, incluidos los del ejército, puedan efectuar operativos contra presuntos narcotraficantes en los territorios de esos países: Costa Rica, El Salvador, Chile, Ecuador, Bolivia, Argentina, Trinidad y Tobago, Honduras, República Dominicana y otros más.
Trump se refrió a México, y aunque expresó opiniones elogiosas sobre la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, volvió a insistir en sus calumnias de que “México es el epicentro de la violencia de los carteles”. De paso, sin la menor consideración para sus invitados, que casi todos gobiernan naciones de habla española, y sin venir al caso, aseveró que aunque fue bueno con los idiomas, “no perderá tiempo aprendiendo español”.
El gobernante abandonó la cumbre “Escudo de las Américas”, para acudir a recibir los seis cuerpos de soldados que perdieron la vida en la guerra con Irán, iniciada por Estados Unidos, sin declaración previa, con violación al derecho internacional y sin pedir autorización al Congreso, como estaba obligado a hacerlo y por lo cual tiene problemas internos. El mandatario no respeta la legalidad internacional, ni la interna de los Estados Unidos, la primera potencia militar del mundo. Trump tiene previsto volver a la cumbre.
Evitó, en cambio, examinar el impacto del aumento de precios del petróleo por esa guerra, que tiene preocupado a los gobiernos, por el riesgo de que incremente la inflación en el plano internacional. Ese problema, derivado de las agresiones de Estados Unidos, no existía hasta hace unas semanas y ahora quita el sueño a los gobernantes, especialmente de los que tienen un alto déficit en materia de combustible, de ello nada comentó el multimillonario presidente de Estados Unidos.
Llamó la atención igualmente de los internacionalistas y preocupó a la mayoría de los analistas que examinaron lo dicho por el mandatario, que en su discurso hablara de acciones militares, de destruir a los carteles de las drogas, para lo cual será útil el “pacto militar”, pero para nada se refiriera al impulso al desarrollo económico y el bienestar social de las naciones del subcontinente, ni de inversiones de Estados Unidos para reactivar la economía y generar empleos bien remunerados, problemas que agobian a la población latinoamericana.
Los mandatarios y la mandataria de naciones latinoamericanas, todos de ideología derechistas, acudieron sumisos a la reunión con Trump, que coordinó Marco Rubio, el secretario de Estado del vecino país. No se inmutaron cuando Trump les recordó que algunos de los que estaban ahí le habían pedido acciones contra Cuba, ni cuando se expresó mal del idioma español. Se comportaron como empleados que lo único que les importa es congraciarse con el patrón.




