COORDENADAS POLÍTICAS
MACARIO LOZANO R.
USA NO HA ATENDIDO 269 SOLICITUDES DE EXTRADICIÓN;
NEGÓ 36 Y PIDIÓ QUE DE PROVISIONAL FORMALICE PETICIÓN
Estados Unidos ha desatendido 269 solicitudes de extradición de presuntos delincuentes mexicanos que se refugian en ese país y 36 han sido negadas del primero de enero de 2018 a la fecha, dio a conocer la presidenta Claudia Sheinbaum, mientras el secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco precisó que en 50 casos de petición de detención provisional con fines de extradición, el gobierno estadounidense pidió que en lugar de cárcel provisional, México presente solicitud formal de extradición.
Ni una sóla de esas extradiciones y solicitudes de detención provisional ha sido satisfecha en los últimos ocho años y medio, lo cual ignora, o fingen desconocer la oposición de ultraderecha y derecha y el poder fáctico mediático, quienes critican a la mandataria por exigirle pruebas a Estados Unidos en la solicitud de extradición de diez sinaloenses, incluido el gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya y el senador Enrique Inzunza Cázarez. Dos de los diez acusados ya se entregaron en territorio estadounidense.
El poder fáctico mediático y sus periodistas vinculados y enriquecidos por los gobiernos neoliberales, desde Miguel de la Madrid Hurtado hasta Enrique Peña Nieto, se desgarran las vestiduras por la solicitud de mayor información en el caso de Rocha Moya y sus excolaboradores, presentan el caso como si se tratara de un intento de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo de proteger al gobernador de Sinaloa con licencia, al pedir pruebas, cuando ese es un procedimiento normal en las peticiones de extradición.
Tampoco es anormal que no se atienda de inmediato una solicitud de extradición, pues en los 269 casos que presentó México en más de ocho años, 233 no han sido atendidas por las autoridades del vecino país, y en 36 la respuesta fue negativa, porque es facultad del gobierno al cual se presenta el pedido de extradición decidir si la concede o no. Los periodistas que hicieron millonarios los gobiernos neoliberales -encabezados por priístas y pasando por los panistas de Fox y Calderón, y el híbrido de Peña Nieto- reprueban que el gobierno mexicano demande más información al de Estados Unidos en el “Caso Rocha”, cuando esa nación ha pedido lo mismo en las 269 peticiones de México.
En el “Caso Rocha” ni siquiera se ha negado la extradición, sino sólo se está pidiendo lo que establece el tratado de extradición, como lo hace Estados Unidos, pero por esa solicitud de “claridad en la expresión de los delitos” y “manifestación de la existencia de una orden de aprehensión”, que es normal y está apegada al tratado, el periodismo salinista, zedillista, foxista, calderonista y peñista por poco y demanda la intervención militar de Estados Unidos para llevarse al gobernante sinaloense y a sus coacusados.
La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) congeló cuentas bancarias de los solicitados en extradición, comenzando por Rubén Rocha Moya, pese a lo cual el “sicariato mediático” mantiene su campaña de que el gobierno protege a narcopolíticos morenistas, de ello no presentan un sólo indicio siquiera, pero está en la campaña de desinformación, calumnias, mentiras y hasta ofensas, lo cual da sentido a una revelación que un periodista presentó esta mañana en la conferencia presidencial, quien comentó que el más poderoso diario inglés dio a conocer que el Departamento de Estado contrató a periodistas y medios informativos en muchos países para que sostengan campañas de desinformación, con fines de desestabilización.
Entre las solicitudes de extradición que no ha atendido Estados Unidos hay casos relevantes para México, como el del exgobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca; la de acusados por la desaparición en Iguala, Guerrero, de los normalistas de Ayotzinapa; factureros que dañaron al erario; defraudadores de la Secretaría de Gobernación, del Infonavit y un tratante de personas, y otros delincuentes peligrosos.
Se trata de delincuentes que cometieron ilicitos en México, cuya extradición por este motivo debió haber sido más fácil, mientras la extradición a Estados Unidos es de mexicanos que presuntamente delinquieron en suelo mexicano no en el vecino país, aunque los efectos de sus delitos presuntamente repercutieron en Estados Unidos.




