COORDENADAS POLÍTICAS
MACARIO LOZANO R.
LA EMBESTIDA ULTRADERECHISTA CONTRA EL GOBIERNO,
PARA PRESENTAR A UN PAÍS EN PÁNICO, POR LA DELINCUENCIA
La ultraderecha empresarial y sus medios informativos han fracasado en todos sus esfuerzos por desprestigiar, debilitar y restarle bases sociales al gobierno y a su partido, pero especialmente a los objetivos y logros de la llamada cuarta transformación. En lo único en que han tenido éxito es el el objetivo de generar un sentimiento de inseguridad en la población. En esta meta han aprovechado hechos reales de violencia, para presentarlos en sus diarios impresos, noticieros electrónicos y espacios de opinión como un país sumido en la inseguridad pública.
Ya en otras ocasiones nos hemos referido aquí al pacto de silencio firmado por el gobierno del presidente Felipe Calderón Hinojosa y los dueños de decenas de medios informativos, encabezados por Televisa y Televisión Azteca, para no difundir las masacres que ocurrían en la lucha contra el narcotráfico, muchas veces verdaderas ejecuciones extrajudiciales. Se argumentó entonces que dar a conocer los homicidios era hacer apología del delito, alentar a los grupos criminales a seguir delinquiendo y convertir a los medios informativos en instrumentos de las bandas delictivas para lanzarse amenazas e intimidarse.
Fue un acto de abdicación del periodismo a su obligación de informar y analizar objetivamente los acontecimientos, sin exagerar, ni mentir, pero tampoco ocultar los problemas. Participaron, además de los multimillonarios dueños de periódicos, cadenas de radio y televisión, figuras del periodismo, muchos de ellos dedicados ahora a comenzar sus noticieros con el número de asesinados y asesinadas en el país y a sostener que nunca México había vivido tanta violencia y delitos como en la actualidad.
En este aspecto específico los medios informativos y su sicariato mediático han tenido éxito, porque la percepción de inseguridad de la población mexicana de 18 años y más supera el 62 por ciento, cuando de acuerdo con la información estadística del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) ahora hay menos muertes violentas intencionales que en el último año del sexenio de Enrique Peña Nieto (otro mesías de la gran prensa, que tan sólo a Joaquín López Doriga le entregaba 5 millones de pesos mensuales).
Felipe Calderón recompensó el silencio del gremio empresarial mediático. Los hizo más millonarios de lo que ya eran desde la época de Carlos Salinas de Gortari, con la agravante de que para ello utilizó fondos públicos, como lo hizo en su momento su sucesor en el cargo, saqueo que concluyó el diciembre de 2018, mes que marcó la conversión de los medios informativos de aplaudidores del gobierno en opositores, cada vez más rabiosos por no permitírseles ya el saqueo del erario y de bienes de la nación, a pesar de que son inmensamente ricos.
Esta semana el SESNSP, en el cual participan todos los gobiernos estatales, dio a conocer que en el último año del sexenio peñista los homicidios dolosos diarios promediaron 101, bajaron a 86.9 con Andrés Manuel López Obrador, y a 50.9 en este sexenio, para una disminución de 36 muertes violentas menos al día y del 42 por ciento, en términos relativos, todo lo cual fingen desconocer los medios informativos de la ultraderecha y sus periodistas que dejaron de cobrar en la presidencia, como ilegalmente lo hacían hasta noviembre de 2018.
Otro dato duro que estorba a la ultraderecha mediática para su campaña contra el gobierno que le suprimió los privilegios es el de los delitos de alto impacto. Hasta 2018 se perpetraban 969 cada 24 horas, mientras en enero de este año bajaron a 441, para una reducción de 528, en términos absolutos; y del 55 por ciento, en términos relativos. Estos delitos de alto impacto incluyen secuestros, robo de vehículo particular, del transporte público y de mercancías, a casas habitación, extorsión y robo a transeúntes.
Estas cifras, que abarcan todas las actividades criminales en el territorio nacional, son deliberadamente ocultadas en las campañas de desprestigio, por parte parte de quienes pactaron con Felipe Calderón Hinojosa el silenciamiento de toda información que tuviera que ver con la violencia de los grupos criminales organizados, a los cuales sin información de inteligencia, estrategia, ni sentido común les declaró “la guerra al narcotráfico”.
Las mentiras, calumnias, campañas de desprestigio contra, primero, Andrés Manuel López Obrador, y ahora, contra la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, simulan no conocer los datos duros sobre lo que escriben, porque hasta un niño de tercer año de primaria sabe bien (aunque ignore qué son los delitos de alto impacto) que la cifra de 969 es mayor que la de 441; y que la de 101 (la de los homicidios diarios en el último año del sexenio de EPN) es mayor que la de 50, pero no para la ultraderecha dueña de los medios informativos, prueba del dolo con que informan.




